El misticismo de Kevin Mier y el secreto científico detrás del título 10 de Cruz Azul
Tras conquistar el título de la Liga MX ante los Pumas, La Máquina celebra de la mano del portero colombiano: Descubre el ritual del portero y la fórmula del jugo de pepinillos para evitar calambres

El futbol suele explicarse desde la táctica, la intensidad o la jerarquía. Pero hay noches, como la que vivió el Cruz Azul en la final ante los Pumas en las que también entra en juego la superstición.
La Máquina conquistó su décimo título de Liga MX porque tuvo mejores argumentos sobre la cancha. Fue un equipo más equilibrado, más maduro emocionalmente y capaz de soportar la presión de una final cargada de historia y tensión. Supo golpear en los momentos precisos y resistir cuando el partido parecía inclinarse hacia el dramatismo.
La final de la Liga MX dejó escenas de todo tipo. Desde la emoción desbordada de la afición celeste hasta la frustración de unos Pumas que volvieron a quedarse a centímetros de la gloria. Y en medio de todo apareció Kevin Mier, convertido una vez más en uno de los pilares del título cementero.
El guardameta colombiano volvió a mostrar reflejos decisivos, liderazgo y una personalidad que parece crecer en los escenarios más grandes. Aunque a su alrededor también comenzaron a surgir detalles que alimentan el misticismo que suele envolver a los porteros de futbol.
Después del partido, Mier dejó en su portería un pequeño “shot” de jugo de pepinillo, una bebida usual en los deportistas de alto rendimiento.

Kevin Mier acostumbra llevar consigo una imagen de la Virgen del Carmen y colocarla cerca de su portería antes de los partidos. La figura religiosa es considerada la patrona de conductores, navegantes y miembros de las fuerzas armadas debido a la protección que le es atribuida. En Colombia, además, su celebración del 16 de julio se vive con enorme fervor popular.
¿Qué es el jugo de pepinillos?
El famoso Pickle Juice, por su parte, tiene una explicación más científica que espiritual. Se trata de una bebida deportiva extremadamente salada y ácida elaborada con agua, vinagre y sal, capaz de contener hasta 15 veces más electrolitos que algunas bebidas tradicionales.
Su consumo ayuda a aliviar calambres musculares en cuestión de 60 segundos gracias al ácido acético del vinagre, que envía señales neurológicas capaces de detener las contracciones involuntarias del músculo.

Además, su alta concentración de sodio favorece la hidratación y la retención de líquidos tras el desgaste físico. Por eso muchos deportistas de élite lo consumen en pequeñas dosis, como un “shot” de jugo de pepinillos, antes o durante competencias de alta exigencia.