México se mantiene con Infantino mientras crece la rebelión contra FIFA

Estados Unidos y Canadá se sumaron al bloque que exige cambios en FIFA, mientras México no acompañó el nuevo pronunciamiento y mantiene como antecedente su respaldo público al liderazgo de Gianni Infantino.

México aparece en una posición distinta a Estados Unidos y Canadá en medio de la crisis de FIFA, luego de que sus dos socios de Concacaf exigieran cambios en gobernanza, transparencia y rendición de cuentas.
México aparece en una posición distinta a Estados Unidos y Canadá en medio de la crisis de FIFA, luego de que sus dos socios de Concacaf exigieran cambios en gobernanza, transparencia y rendición de cuentas.Redes sociales

México se mantiene, hasta ahora, del lado de Gianni Infantino. Mientras Estados Unidos y Canadá hicieron público un pronunciamiento para exigir cambios significativos que fortalezcan la gobernanza, transparencia y rendición de cuentas dentro de FIFA, la Federación Mexicana de Futbol no acompañó el mensaje y conserva como antecedente inmediato el respaldo que expresó al presidente del organismo en plena crisis

La diferencia resulta todavía más llamativa porque México, Estados Unidos y Canadá vienen de compartir la organización del Mundial de 2026 y pertenecen a Concacaf, una de las tres confederaciones que ya cuestionaron conjuntamente la conducción de FIFA.

U.S. Soccer y Canada Soccer difundieron el mismo posicionamiento, acompañados por CFU, la Unión Caribeña de Futbol, y UNCAF, la Unión Centroamericana de Futbol, dos organizaciones regionales que forman parte de la estructura de Concacaf.

“U.S. Soccer, Canada Soccer, CFU y UNCAF permanecen unidos, junto a nuestros colegas de todo el mundo, para exigir cambios significativos que fortalezcan la gobernanza, la transparencia y la rendición de cuentas de la FIFA”, señala el pronunciamiento difundido por las federaciones estadounidense y canadiense.

México no aparece entre los firmantes ni difundió un mensaje equivalente.

El silencio de la FMF ante este nuevo posicionamiento no bastaría, por sí mismo, para establecer cuál es actualmente su postura. Sin embargo, cobra relevancia porque la Federación Mexicana ya había manifestado públicamente su respaldo al liderazgo de Infantino después de que estallara la disputa dentro del futbol internacional.

México y Argentina, del otro lado

México no ha sido el único que se ha colocado públicamente junto al presidente de FIFA. Argentina también manifestó su respaldo a Infantino en medio de una crisis que progresivamente ha dividido a algunas de las organizaciones más poderosas del futbol.

La postura de ambos contrasta con el movimiento que comenzó a consolidarse alrededor de UEFA, Concacaf y AFC, cuyos dirigentes enviaron una carta conjunta a la comunidad internacional para cuestionar aspectos relacionados con el liderazgo, la transparencia y la gobernanza de FIFA.

La misiva fue firmada por Aleksander Čeferin, presidente de UEFA; Victor Montagliani, titular de Concacaf; y Salman Bin Ibrahim Al Khalifa, presidente de AFC, además de los secretarios generales de las tres confederaciones.

Las organizaciones fueron incluso más allá al reclamar que los acontecimientos que detonaron la crisis sean sometidos a una investigación completamente independiente, sin participación de la propia administración de FIFA.

“El liderazgo en el futbol no es una posesión”, señalaron las confederaciones al cuestionar cualquier intento de concentrar el poder y defender que dirigir al futbol internacional debe entenderse como una responsabilidad de servicio.

Estados Unidos y Canadá marcan distancia

La aparición de Estados Unidos y Canadá profundiza ahora la división dentro de la propia Concacaf. Los dos países hicieron explícita su exigencia de cambios en FIFA y aparecen acompañados por los bloques de Centroamérica y el Caribe.

México, en cambio, no se sumó al nuevo mensaje.

La diferencia es particularmente relevante después del Mundial de 2026, cuando las tres federaciones norteamericanas trabajaron conjuntamente durante años para organizar la Copa del Mundo y mantuvieron una estrecha relación institucional con FIFA.

Ahora, al menos frente a la crisis que rodea a Infantino, sus caminos parecen separarse.

Estados Unidos y Canadá reclaman públicamente cambios en gobernanza, transparencia y rendición de cuentas; México mantiene como última postura conocida su respaldo al dirigente suizo.

Con Argentina igualmente colocada entre las federaciones que han defendido al presidente de FIFA, el mapa político del futbol internacional comienza a dibujarse con mayor claridad.

Lo que comenzó como una controversia alrededor de decisiones internas se ha convertido en una disputa abierta por la conducción de FIFA.

Y mientras cada vez más actores reclaman cambios, investigaciones y una nueva forma de ejercer el poder, México permanece, por ahora, entre quienes no han retirado su respaldo a Gianni Infantino