Lindsey Vonn confiesa que casi pierde una pierna tras su caída en los Juegos Olímpicos de Invierno

Vonn reveló que una cirugía de emergencia evitó la amputación de su pierna tras su grave accidente en Milano-Cortina.

thumb
Lindsey Vonn cayendo en el descenso olímpico.REUTERS

La leyenda del esquí alpino, Lindsey Vonn, compartió una nueva actualización de salud tras su escalofriante caída en la final de descenso de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026, la atleta de 41 años confesó que la gravedad de sus lesiones fue tal que los médicos tuvieron que luchar a contrarreloj para evitar la amputación de su pierna.

El accidente, ocurrido el pasado 8 de febrero, parecía inicialmente una fractura severa, pero la realidad en el hospital fue mucho más oscura.

"Tuve una fractura compleja de tibia y de peroné, y la razón de su complejidad fue el síndrome compartimental", explicó Vonn desde su hogar en Colorado a donde fue trasladada desde Italia hace unos días.

El síndrome que describe ocurre cuando la presión por el traumatismo es tan alta que la sangre se acumula y aplasta músculos, nervios y tendones hasta matarlos.

La cirugía de seis horas que salvó su extremidad

La intervención del doctor Tom Hackett fue el factor decisivo entre la recuperación y la discapacidad permanente. Hackett realizó una fasciotomía de emergencia, un procedimiento donde se abren ambos lados de la pierna para liberar la presión interna y permitir que los tejidos "respiren".

“Él la abrió por los dos lados y la dejó respirar, y me la salvó de ser amputada”, relató la esquiadora estadounidense.

Paradójicamente, el doctor Hackett se encontraba en Italia porque Vonn se había roto el ligamento cruzado anterior (ACL) apenas una semana antes de los Juegos en Suiza. La atleta reflexionó sobre esta coincidencia: "Si no me hubiera roto el ligamento cruzado, el doctor Hackett no habría estado allí. No habría podido salvarme la pierna".

Un año de recuperación y un cuerpo "biónico"

Tras someterse a cinco cirugías en menos de dos semanas y requerir una transfusión de sangre debido a los bajos niveles de hemoglobina, Vonn enfrenta ahora una realidad de inmovilidad absoluta. Actualmente se encuentra en silla de ruedas, condición en la que permanecerá un tiempo prolongado debido a que también sufrió una fractura en el tobillo derecho.

Las radiografías compartidas por la campeona olímpica muestran un complejo andamiaje de placas y tornillos metálicos. “Ahora soy biónica de verdad”, bromeó irónicamente en sus redes. Se estima que los huesos tardarán un año en sanar, tras lo cual deberá decidir si retira el material metálico antes de someterse a otra cirugía para reparar su ligamento cruzado.

X