Se les acabaron los goles en la última final: Tigres y Toluca empatan 0-0 en la fecha 3
En la reedición de la final del torneo pasado, Tigres y Toluca pusieron mucho entusiasmo, pero no lograron hacer la diferencia.

Se fueron agotando las ideas, y en el futbol cuando el cerebro se cansa, en automático las piernas no responden. De ahí que tras iniciar con mucha energía, los Tigres y Toluca hayan ido disminuyendo en su rendimiento hasta resignarse con un empate sin goles.
La emoción sin embargo no estuvo ausente. En el filo del minuto 90 hubo un gol, es cierto, muy discutible en su anulación. Juan Brunetta, que junto a Ángel Correa fueron de los jugadores más despistados en Tigres, hizo un disparo de media cancha que entró al arco.
La explosión en el estadio Universitario fue imparable. Por un momento los aficionados sintieron una dulce venganza de la final de apenas hace unas semanas cuando cedieron en la final en el estadio de Toluca.
El problema es que Brunetta antes del disparo, dio un empellón por la espalda a Pereira, por lo que el balón le quedó tras un bote a modo para mandar un disparo largo que entró por en medio del arco, mientras el arquero Luis García buscara regresar desesperado.

Todos en Tigres festejaron, incluso el técnico Guido Pizarro saltó de emoción hacía dentro del campo, pero casi de inmediato el silbante anuló la jugada por la falta.
Las reclamaciones fueron constantes, ni siquiera acalladas con las tarjetas amarillas para Brunetta y Nahuel Guzmán, ofendidos porque el árbitro no fue al monitor a revisarla.
DESFONDADOS
Para los minutos agregados, tanto Toluca como Tigres buscaban más con aplomo que con ideas el gol del triunfo como si se tratara de un asunto de orgullo. La reciente final dejó ciertas heridas en los felinos y el deseo del Toluca de dominarlos.
El juego en sí tuvo sus ratos de desahogo. El Toluca jamás fue amilanado por el ambiente adverso y pisó muchas veces al área desde el primer tiempo. Cuando tuvo una ventaja numérica en cuanto jugadores por la expulsión de Sánchez Purata en el minuto 77, ya no tenía el combustible suficiente para ir al frente y los Tigres encomendaron todo a las jóvenes piernas de Marcelo Flores, motivado porque lo siguen viendo desde la Selección de Canadá, pero ni con él lograron cambiar la historia.
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