El nuevo estadio de los Bills ya tiene un problema que no estaba en los planos y que enfurece a los jugadores

El Highmark Stadium costó 2,200 millones de dólares, pero su nuevo campo de pasto natural ya encendió las alertas de algunos jugadores por su estado

El campo del nuevo Highmark Stadium no luce bien.
El campo del nuevo Highmark Stadium no luce bien.IMAGN IMAGES via Reuters Connect

El estadio que costó más de 2,000 millones de dólares acaba de recibir su segunda sacudida en menos de una semana, y esta vez no vino desde las gradas. Llegó desde el terreno de juego.

El Highmark Stadium, la nueva casa de los Bills, tuvo su estreno en pretemporada con una victoria 29-14 sobre los Panthers de Carolina, pero también dejó una imágenes que no pasaron desapercibidas para jugadores y aficionados. Un pedazo completo de césped salió disparado después de una tacleada y obligó a los propios jugadores a convertirse, por unos minutos, en jardineros.

En la última jugada del primer cuarto, el quarterback suplente de los Bills,  Kyle Allen escapó hacia la banda izquierda y recibió un golpe de Chau Smith-Wade. El impacto contra el suelo levantó un enorme pedazo de pasto, raíces y tierra. El daño fue tan evidente que cuatro jugadores de Buffalo entraron en acción para repararlo.

Josh Allen, DJ Moore, Dion Dawkins y Spencer Brown recogieron el césped y lo volvieron a colocar en su sitio, pisándolo hasta compactarlo.

No fue la única señal

Uno de los jugadores de los Bills, quien pidió permanecer en el anonimato en una entrevista con The Athletic , describió el terreno con una frase inquietante.

El campo está fatal ahora mismo. Pero aún es pronto”.

La diplomacia predominó después del partido. Dorian Williams, linebacker de Buffalo, reconoció que había algunas zonas descuidadas, aunque defendió la decisión de utilizar pasto natural.

El césped se veía bien. Estuvo bien. Un par de zonas estaban un poco descuidadas, pero es mejor que jugar en césped artificial”, explicó.

El propio Williams aseguró que, pese a los desperfectos visibles, no había tenido problemas de tracción.

El campo en el nuevo Highmark Stadium se desprendía con facilidad.
El campo en el nuevo Highmark Stadium se desprendía con facilidad.IMAGN IMAGES via Reuters Connect

El problema comenzó a hacerse más evidente conforme avanzaron las horas. Antes del calentamiento, Dalton Kincaid incluso pidió a un integrante del personal que atendiera un bache que consideraba preocupante. Terrel Bernard permaneció cerca mientras los trabajadores reparaban la zona.

Otro jugador de Buffalo fue todavía más específico al describir la sensación del terreno. Dijo que estaba “blando, pero no en el buen sentido”.

James Cook, en cambio, tuvo una percepción distinta y calificó el campo como “liso”. El corredor terminó con cinco acarreos para 21 yardas y no pareció tener problemas para desplazarse.

Pero el deterioro continuó durante el partido.

Los oficiales tuvieron que detener momentáneamente el reloj en el primer cuarto para que el juez Tab Slaughter pudiera compactar tierra suelta en la zona de anotación. Para el descanso ya podían observarse áreas desgastadas entre las líneas de yardaje, particularmente en uno de los extremos del estadio.

En el último cuarto aparecieron pequeños cráteres entre las yardas 14 y 21. Reid Ferguson, especialista en long snapping, tuvo que pisotear uno de ellos antes de ejecutar un punto extra.

Trabajan en el campo

Incluso después del encuentro, el trabajo no había terminado. Dos horas después del final, 16 jardineros continuaban revisando el terreno y reparando las zonas afectadas. Los aspersores comenzaron a funcionar alrededor de las 18:30 horas locales.

Un campo nuevo con tecnología millonaria

El terreno del Highmark Stadium no es improvisado. Los Bills apostaron por pasto azul de Kentucky cultivado en Tuckahoe Turf Farms, en Nueva Jersey, empresa que también ha trabajado con estadios como Acrisure Stadium, Lincoln Financial Field, Fenway Park y Citi Field.

El césped fue instalado en octubre de 2025 y debajo del terreno existe un sistema de calefacción diseñado para evitar que el suelo se congele. Además, el complejo cuenta con millones de dólares en maquinaria agrícola almacenada debajo de las tribunas.

Todo eso forma parte de un estadio cuyo costo se elevó a 2,200 millones de dólares.

Los Bills, además, llevaban décadas sin jugar regularmente sobre césped natural. Su último partido sobre una superficie natural se remontaba a diciembre de 1972, cuando todavía jugaban en el War Memorial Stadium.

El debate que llega en el peor momento

La discusión sobre las superficies de juego tampoco es menor en la NFL. La Asociación de Jugadores ha defendido públicamente el uso de césped natural y sostiene que una amplia mayoría de sus integrantes lo prefiere.

Dorian Williams comparte esa postura.

Creo que a todos aquí nos encanta jugar en césped. El cuerpo agradece jugar en césped. Se siente mucho mejor al batear. Creo que ha sido genial”, señaló.

Mientras los jugadores celebran la sensación del pasto natural, el nuevo campo de Buffalo deberá demostrar que puede soportar una temporada completa de NFL sin convertirse en una preocupación semanal.

La prtemporada apenas comienza y todavía es demasiado pronto para emitir un veredicto definitivo. Los Bills saben que el terreno tendrá que asentarse y que las primeras semanas servirán para corregir detalles.

Pero el estreno dejó una imagen que nadie en Buffalo quería ver tan pronto: un estadio de 2,200 millones de dólares, una instalación diseñada con tecnología de última generación y un grupo de jugadores tratando de volver a colocar el césped en su sitio después de una jugada.

El nuevo Highmark Stadium ya tiene una tarea pendiente. Y está justo debajo de los pies de sus jugadores.