Escándalo en el Atlético Morelia de Segunda División: Apuestas, tequila y armas entre sus jugadores
Cuando el equipo está en un buen momento peleando los primeros lugares del torneo, cinco de sus jugadores estropean todo con su conducta.

El Atlético Morelia, un equipo que intenta recuperar el alma y sobre todo un sitio en Primera División, se ha envuelto en un fuerte problema por culpa de sus jugadores.
Mientras el equipo pelea el liderato de la Liga de Expansión MX, dos escándalos simultáneos han fracturado la estabilidad del vestidor: una presunta red de apuestas internas y la conducta de su portero titular.
Fuentes cercanas al club reportan que la directiva ha decidido separar de manera inmediata a cuatro futbolistas: los defensores Uziel García, Brayton Vázquez y Diego Gallegos, junto al mediocampista Luis Sandoval.

La investigación interna apunta a que los jugadores estarían involucrados en esquemas de apuestas deportivas, una falta grave que atenta contra el código de ética de la Federación Mexicana de Fútbol.
Un portero con armas de fuego
A la tensión por las apuestas se suma el comportamiento del guardameta Antonio Torres. El portero causó una indignación generalizada tras publicar una serie de historias en su cuenta de Instagram donde se le observa exhibiendo cuatro armas de fuego de alto calibre, acompañadas por botellas de tequila.
La imagen, que fue capturada y difundida por la Agencia Quadratín, pone en entredicho no solo la disciplina del jugador, sino la imagen pública de una institución que representa a una ciudad golpeada históricamente por la violencia.

El Morelia pelea el liderato, pero esto cambia todo
Irónicamente, la tormenta estalla en el mejor momento futbolístico del equipo. El Atlético Morelia marcha como sublíder general del Clausura 2026 con 16 puntos, producto de cinco triunfos en ocho encuentros. Sin embargo, con la baja de piezas fundamentales en la defensa como García y Vázquez, el esquema táctico del técnico corre el riesgo de desmoronarse en la recta final del torneo.
La afición espera ahora una postura firme por parte de la directiva encabezada por José Luis Higuera, en un intento por salvar la dignidad de un club que, hoy más que nunca, parece su propio peor enemigo.
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