"Debemos estar molestos juntos": Mike Vrabel tras perder el Super Bowl LX
"Tenemos que estar molestos juntos": Mike Vrabel lanza dura advertencia tras la derrota de Patriots en el Super Bowl LX.

El Super Bowl LX dejó una herida abierta en Foxborough, pero también la confirmación de que los Patriotas de Nueva Inglaterra están en el mapa de la élite, aunque aún deben perfeccionar para poder alzar el trofeo Vince Lombardi posterior a la era de Tom Brady.
El head coach Mike Vrabel llevó al equipo hasta el partido más importante, pero el juego aéreo de Drake Maye no pudo desplegarse como ellos querían y, al final, terminaron cediendo en el marcador 29-13 ante los Halcones Marinos de Seattle.
La frialdad de los números en el Levi’s Stadium no miente. La ofensiva de los Patriots, que había sido una apisonadora durante la temporada regular con un récord de 14-3, se quedó sin combustible en el momento más inoportuno. El despertar de New England llegó demasiado tarde, cuando el marcador ya favorecía a Seattle por 19-0 y tan solo unos minutos de la primera blanqueada para un rival en el Super Bowl.
Un proyecto de 307 días con la mira en la excelencia
Mike Vrabel, fiel a su estilo directo y centrado en la resiliencia, no buscó excusas tras la finalización del partido. "Estoy decepcionado. Les recordé que llevamos 307 días en lo que esperamos sea una relación y un programa largo y exitoso", declaró tras el partido, tratando de poner perspectiva a un proyecto que, hace apenas un año, estaba hundido en un récord de 4-13.
Vrabel no quiso que sus jugadores buscaran consuelo rápido. Su enfoque se centró en que el equipo debe procesar la amargura de la derrota como una unidad, utilizando ese sentimiento como combustible para el futuro cercano.
"Está bien estar decepcionado. Tenemos que estar decepcionados y molestos juntos. Cada año, alguien va a perder este juego. Tenemos que recordar qué se siente y asegurarnos de que no sea algo que se repita", sentenció el entrenador de los Patriots.
A pesar de que la ofensiva fue inexistente, el coach defendió el esfuerzo colectivo del año, aunque aclaró que las victorias morales no sirven de nada en Foxborough. Aunque afirmó que el desempeño del domingo no fue un "reflejo fiel de nuestro año", dejó una advertencia que marcará la pretemporada: dar este salto de calidad en su primer año juntos "no sería muy valioso" si no encuentran la manera de mejorar en los meses que vienen.
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