Jason Myers hace historia y rompe el récord de goles de campo en el Super Bowl LX
El pateador de los Seahawks conectó cinco goles de campo ante los Patriots, una marca inédita en el Super Bowl, y confirmó el peso decisivo de su pierna en la conquista del título.

Mientras la conversación previa al Super Bowl LX giró durante días alrededor de los quarterbacks y los ajustes ofensivos, el partido terminó escribiendo una historia distinta. Jason Myers, pateador de los Seattle Seahawks, firmó una actuación histórica al establecer el récord de más goles de campo en un solo Super Bowl durante la victoria 29-13 sobre los New England Patriots.
Myers fue una constante desde la primera ofensiva. Abrió el marcador con un gol de campo de 33 yardas, que puso a Seattle arriba 3-0 y marcó el tono de la noche. Más adelante, en el segundo cuarto, volvió a aparecer con pateos de 39 y 41 yardas, este último con solo 11 segundos restantes, para que los Seahawks se fueran al descanso con ventaja de 9-0 y con su kicker ya como figura central del juego.
Hice goles de campo, es un sentimiento extraordinario”, explicó Myers tras el partido. “Mi mente toda la semana fue llegar y hacer lo que necesitaban de mí y eso pasó”.
Para entonces, el plan de juego ya giraba claramente alrededor de su precisión y de la confianza total del staff en su pierna derecha.
La historia continuó escribiéndose en la segunda mitad. Myers conectó otro gol de campo de 41 yardas en el tercer cuarto para el 12-0, lo que lo colocó momentáneamente en empate histórico con otros pateadores que habían logrado cuatro goles de campo en un Super Bowl. Sin embargo, la noche todavía tenía un capítulo más reservado para él.
Con 5:35 por jugarse en el último cuarto, Myers acertó su quinto gol de campo, ampliando la ventaja a 22-7 y rompiendo definitivamente el récord. Fue el momento que lo dejó solo en los libros de historia, como el pateador con más goles de campo en un Super Bowl.
“Toda la semana me preparé para esto”, reveló Myers. “Sabía que mucho de lo que pasara dependía de mí. Había un plan de juego, pero siempre se sabe que no sale exactamente como se practica y todo depende de lo que patees. No estaba nervioso, pero sabía que no podía fallar”.
El logro de Myers adquiere mayor dimensión al revisarlo en perspectiva. Esta fue la tercera edición consecutiva del Super Bowl en la que un pateador conecta al menos cuatro goles de campo, tras lo hecho por Jake Elliott en el Super Bowl LIX y por Harrison Butker en el Super Bowl LVIII. Antes de esta racha, habían pasado más de 40 años desde una actuación similar, cuando Ray Wersching lo logró en el Super Bowl XVI.
El antecedente original se remonta al Super Bowl II, cuando Don Chandler lo consiguió con los Green Bay Packers. Ahora, Jason Myers no solo igualó esas hazañas, sino que las superó, dejando claro que en el escenario más grande de la NFL, la pierna de un pateador también puede hacer historia.
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