¿Quiénes son las mexicanas que hicieron historia cruzando el océano Atlántico a remo?

Durante 45 días en altamar hicieron un gran esfuerzo para llegar a Antigua y Barbuda y conseguir una proeza del deporte mexicano

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Cuatro mexicanas cruzaron el océano Atlántico@oceanida.mx

Cuatro guerreras, cuatro mexicanas. Lo que parecía algo imposible pudo hacerse realidad con unas verdaderas atletas que lo dieron todo.

El deporte mexicano, muchas veces tan acallado, puede relatar una de sus historias más increíbles a partir del esfuerzo de cuatro mujeres que lograron cruzar el océano Atlántico impulsadas sólo por remos.

Luego de 45 días el mar, más una hora y 35 minutos, soportando ventiscas, miedos, ruidos y cansancio, las mexicanas Eugenia Méndez, Ana Lucía Valencia, Andrea Gutiérrez y Lucila Muriel llegaron a la bahía de Antigua y Barbuda después de una travesía en lancha con sólo sus remos como herramienta.

Su aventura comenzó en España, en las Islas Canarias, pero con la bandera de México bien aferrada al corazón. Las atletas nacionales cubrieron una distancia de 4 mil 800 kilómetros en las que soportaron los cambios de temperatura, grandes oleajes, disciplina psicológica para no desistir y el reto de trabajar día y noche con los remos para avanzar lo más rápido posible. 

Fueron largas jornadas de convivencia con las dificultades del aislamiento y la magnitud del mar que por momentos parecía abrirse en sus fauces para devorarlas.

UN MARLIN PERFORÓ EL BOTE

No se trata sólo de canotaje, de remar hasta el cansancio y es todo, sino que debieron cumplir con un plan estratégico de turnos de trabajo, revisión al sueño, medidas alimenticias para no perder las despensas y sobre todo aceptar el rol que les tocaba en la balsa. Mientras unas dormían, otras debían remar y vigilar el avance y al mismo tiempo el cuidado médico.

Además, a la mitad de la empresa naútica, sucedió un hecho inesperado. Ciertamente observaron paisajes maravillosos y entraron en comunión con el agua, para muchos una segunda madre y también tuvieron de cerca a animales que son especiales. Uno de ellos, un marlin, perforó el bote en un momento dado y tuvieron que sacar toda su pericia para evitar el hundimiento,

Durante el reto les aparecieron ampollas en las manos, calambres y algunos malestares físicos como dolor de cabeza, obviamente todo aumentado con el cansancio muscular. 

La llegada estaba prevista para el 27 de enero, pero fue un día después que Andrea, Lucila, Lucia y Eugenia, tocaron de nuevo tierra tras sortear una fuerte tormenta que las hizo virar en la ruta.

Al final, cuatro mexicanas, con sus manos y el esfuerzo en cada remada, lograron hacer historia en el océano Atlántico.