Ante las críticas, la FIFA reconsidera la estrategia de venta de boletos  del Mundial... 2030

El órgano rector del futbol anunció que revisará los aspectos de entradas para la siguiente Copa del Mundo tras la indignación global generada por los precios "extorsivos" para la México, Estados Unidos y Canadá 2026

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Al 76º Congreso de la FIFA, en Vancouver, no le faltó polémica.Reuters

La FIFA confirmó este jueves que someterá a revisión su política de comercialización de boletos para el Mundial de 2030, en respuesta a la controversia por los costos "desorbitados" que han marcado el proceso de venta para la edición de 2026.

El secretario general del órgano rector del futbol, Mattias Grafstrom, defendió los altos precios de las entradas FIFA para 2026, argumentando que reflejan "la realidad del mercado en Norteamérica". Señaló que existe una "gama bastante amplia de  precios", incluyendo algunas económicas y otras más caras.

A pesar de las críticas, Grafstrom afirmó que la FIFA "escucha, tiene en cuenta los comentarios y, por supuesto, como en cada Mundial, revisaremos y veremos cómo lo hacemos para el siguiente" torneo. Añadió que los ingresos, que se estima generarán hasta 13 mil millones de dólares, se reinvertirán en el futbol, haciendo hincapié en el legado que la organización podrá construir con el dinero generado. "Siempre comprenderé a los aficionados y sus opiniones".

Football Supporters Europe (FSE), la voz democrática de los aficionados del futbol europeo, calificó la estructura de precios del Mundial 2026 como "extorsiva" y de "traición monumental" a los aficionadosFSE, junto con la plataforma de defensa del consumidor  Euroconsumers, presentó una denuncia oficial ante la Comisión Europea el mes pasado.

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El Primer Ministro de Canada, Mark Carney, con Gianni Infantino, sostiene un boleto a escala del Mundial 2026.Reuters

La demanda acusa a la FIFA de de haber abusado de su posición de monopolio en la venta de entradas para imponer "precios excesivos" y reglas "opacas y desleales". Los demandantes solicitan a la Comisión Europea que ordene a la FIFA renunciar a la dinámica de precios y congelar los valores.

La principal controversia se centra en el uso de los precios dinámicos (que Infantino ha defendido) y en el sistema oficial de reventa. El presidente de la FIFA insiste en que los precios son una consecuencia directa de la enorme demanda del torneo. El dirigente defendió que en Estados Unidos existe el concepto de precios dinámicos, que hace que los boletos "suban o bajen" según el partido.