César Ramos regresa a México tras quedar varado en Medio Oriente por el conflicto
El árbitro mexicano y sus asistentes Alberto Morín y Marco Bisguerra permanecieron varios días atrapados en Qatar tras el cierre del espacio aéreo en la región. La salida llegó con un traslado por tierra hacia Arabia Saudita antes de poder volar de regreso al país.

El árbitro mexicano César Arturo Ramos Palazuelos finalmente regresó a México después de varios días de incertidumbre tras quedar varado en Medio Oriente a causa del conflicto militar que provocó el cierre del espacio aéreo en la región.
El silbante internacional se encontraba en Arabia Saudita junto con los asistentes Alberto Morín y Marco Bisguerra, como parte de un programa de intercambio arbitral internacional que permite a jueces mexicanos dirigir encuentros en ligas de otras partes del mundo. Durante su estancia, la tripleta mexicana fue designada para encuentros del torneo local, incluido el duelo entre Al-Qadisiyah FC y Al-Ettifaq FC.
Sin embargo, cuando terminaron sus compromisos profesionales y se preparaban para volver al país, el contexto geopolítico cambió de manera repentina. La escalada del conflicto en Medio Orienteprovocó la cancelación y desvío de numerosos vuelos comerciales, lo que dejó a los árbitros atrapados en Doha, capital de Qatar.
Contento de estar acá y recibir todo el cariño de compañeros y de la gente del medio”, relató Ramos Palazuelos tras su regreso. “Fueron días complicados. Me sentí muy complicado de manejar la situación porque no sabíamos realmente qué estaba pasando”.
Durante varios días los silbantes permanecieron resguardados en un hotel mientras se analizaban distintas opciones para abandonar la zona. La Federación Mexicana de Futbol, la Comisión de Árbitros y la Embajada de México mantuvieron contacto permanente con ellos para encontrar una solución.
Estábamos en contacto con la gente de la embajada, que siempre nos dio apoyo, pero también ellos estaban esperando soluciones”, explicó el árbitro mexicano. “Fue una experiencia muy complicada… un poquito agotado, sí fue de lo más duro que me ha tocado vivir”.
La incertidumbre también se vivía a la distancia, con sus familiares siguiendo las noticias del conflicto desde México.
Lo más duro fue que la familia supiera noticias. Nuestros padres estaban muy preocupados. Yo rara vez vi una nota positiva de aquel lado del mundo: todo eran bombardeos, ataques y cierres”, recordó.
Para sobrellevar los días de espera en el hotel de Doha, los árbitros intentaron mantener la mente ocupada.
Tratábamos de mantenernos activos. Hacíamos ejercicio en la habitación, leíamos un poco y veíamos videos de partidos. Eso nos ayudó a relajarnos un poco”, contó.
La salida finalmente llegó con una decisión complicada: abandonar Qatar por tierra rumbo a Arabia Saudita en un trayecto cercano a siete horas por carretera.
Lo más duro fue la evacuación por tierra. Eso sí fue lo más complicado”, relató Ramos. “Había muchísima gente de todo el mundo tratando de hacer lo mismo y en cada punto migratorio te revisaban documentos y equipaje”.
El traslado incluyó varios controles migratorios y se realizó sin escolta oficial, lo que aumentó la tensión del trayecto.
Nos dieron recomendaciones, pero no teníamos una escolta como tal. Incluso la recomendación inicial de las autoridades era que nadie saliera del país por tierra”, explicó.
Una vez que lograron cruzar la frontera y llegar a Riad, la capital saudí, la situación comenzó a normalizarse.
Ya cuando estuvimos en Riyadh pudimos relajar un poquito más la mente”, dijo el silbante mexicano.
Finalmente, desde Arabia Saudita pudieron tomar un vuelo internacional que los trajo de regreso a México, cerrando una experiencia que comenzó como una oportunidad de arbitraje internacional y terminó convertida en una inesperada odisea lejos de las canchas.
El episodio generó preocupación dentro del futbol mexicano, especialmente porque Ramos Palazuelos es uno de los árbitros con mayor proyección internacional y candidato a participar en el Mundial de la FIFA 2026.
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