De cadete naval a pitcher profesional: la sorprendente historia que irrumpe en la Liga Mexicana de Beisbol

El veracruzano Leonel Becerra Ruiz debutó con El Águila de Veracruz tras un paso en la Marina y sorprende en pleno juego con sangre fría y dominio en la loma

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Leonel Becerra Ruiz aprendió el beisbol gracias a su padre, quien le dio los primeros consejos en la pelotaRedes sociales

No hubo anuncio previo ni margen para acomodarse. El nombre de Leonel Becerra Ruiz apareció en el momento menos planeado del juego y en el más exigente.

Cuarta entrada, dos outs, el abridor fuera por lesión contra los Diablos Rojos del México. El mánager de El Águila Pedro Meré giró hacia el bullpen y pidió a un lanzador que hasta ese momento no figuraba en la conversación principal del equipo. Becerra caminó al montículo del Alfredo Harp Helú sin historia previa en ese nivel. Salió con una.

Dominó al emblema de la novena escarlata, Juan Carlos Haper Gamboa con autoridad y bajó la cortina de la entrada. No celebró de más. Regresó al dugout con la misma sobriedad con la que había llegado.

Detrás de esa escena hay un recorrido que no pasa por academias de élite ni firmas como ocurre con muchos prospectos. 

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Leonel Becerra debutó el jueves con Veracruz enfrentando al MéxicoENRIQUE GUTIERREZ PERALTA

Un origen fuera del radar

Becerra creció en Loma Iguana, una comunidad pequeña del municipio de La Antigua, Veracruz. Menos de 500 habitantes, pocos campos formales y muchas tardes de juego improvisado.

El beisbol llegó por vía familiar. 

Mi papá fue quien me enseñó. De ahí empecé a buscar cómo mejorar”, dijo. Más adelante, la Liga Veracruzana se convirtió en su espacio de formación. Ahí lanzó con Caimanes, sin reflectores, pero con regularidad suficiente para pulir su repertorio.

El punto de inflexión apareció en un torneo organizado por la Marina. No era un escaparate tradicional, pero sí un cruce de caminos.

“Nos invitaron a un cuadrangular. Me vieron lanzar y después vino la oportunidad”, explicó sobre su paso en la Marina.

En ese proceso apareció Ramón Abulón Hernández, figura reconocida del beisbol mexicano. 

Me dijo que podía dar más, que tenía que trabajar distinto. Me fui ajustando poco a poco”, recordó el pitcher. Entre disciplina naval y beisbol

Su paso en la Secretaría de Marina

El siguiente paso no fue firmar con un club profesional. Fue integrarse a la Secretaría de Marina. Ahí combinó servicio activo con actividad deportiva.

El esquema implicaba algo más que entrenar. Había horarios, responsabilidades y una estructura rígida.

“Pensé que hasta ahí iba a llegar, porque el trabajo exige mucho”, admitió.

El giro llegó el 8 de abril de 2026. En un juego entre el equipo de la Marina y El Águila de Veracruz, Becerra subió al montículo. Su curva rompió la rutina del partido. 

La pregunta fue inmediata. Quién es. De dónde viene.

Días después, la invitación.

Creí que no se iba a poder por mi trabajo, pero lo autorizaron. Cuando me avisaron, no lo dudé”, dijo sobre la invitación a formar parte de la novena veracruzana.

Su llegada al roster no incluyó periodo de adaptación largo. Entró en dinámica de competencia directa en la Liga Mexicana de Beisbol.

El debut reflejó eso. Sin espacio para nervios visibles, sin concesiones. Un turno, un out, una entrada limpia.

“Estoy agradecido con la Marina. Ellos me dieron la oportunidad de venir y también me formaron”, señaló.

El rol todavía no está definido en términos amplios dentro de El Águila. Relevo, situaciones específicas, construcción de confianza. Lo que sí quedó claro es que su historia no responde al molde habitual. Volver a casa con otro uniforme

Para Becerra, jugar con El Águila de Veracruz no es sólo una etapa profesional, es una extensión de su origen.

Representar a Veracruz es algo especial. Es mi casa. Quiero aprovechar cada oportunidad”, afirmó.

El Águila se llevó el encuentro 18-4 y cortó la racha de cinco victorias de los Diablos Rojos del México.

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