Un buen "9" y atajadas: Lo que Gabriel Milito destaca para que un equipo sea campeón
El técnico del Rebaño valoró la pegada de 'La Hormiga' y las intervenciones clave del 'Tala' Rangel como los pilares que rescataron el empate en una noche de alta intensidad.

Con orgullo, pero también con claridad, Gabriel Milito valoró la reacción de las Chivas tras empatar ante los Pumas, en una noche donde su equipo volvió a sostenerse en lo esencial con goles de su ‘9’ y respuestas de su arquero en los momentos clave.
El técnico rojiblanco destacó el presente de la Hormiga González, quien terminó la jornada como líder de goleo (12), así como el rendimiento de Raúl “Tala” Rangel, pieza fundamental para mantener con vida al equipo cuando más lo necesitó.
“Lo que necesita un equipo para tener aspiraciones es que el 9 haga goles y el arquero esté en los momentos determinantes, no es casualidad que es el arquero titular de México (Raúl Rangel) se lo gana con sus actuaciones y eso me pone contento, también por la hormiga que sigue haciendo goles”, señaló Milito.
El empate tuvo fondo táctico. Chivas se vio obligado a modificar tras verse en desventaja ante un rival que había sido más eficaz. Milito apostó por adelantar líneas y cargar el área, pero sin perder el equilibrio ante el peligro de las transiciones universitarias.
“El segundo tiempo teníamos que poner más jugadores ofensivos para tener más presencia en el área, pero al mismo tiempo, tener paciencia porque las transiciones de Pumas las hacen muy bien. Es un punto que valoramos, pero lógicamente queríamos ganar. Importante que la Hormiga sea contundente y haga goles”.
Finalmente, puso el foco en lo que se vive fuera de la cancha, donde la conexión con la afición ha sido un impulso constante para su equipo.
“Se siente que la gente está volcada con el equipo y que el equipo les transmite entusiasmo, a veces jugando mejor o peor, pero es un equipo valiente”.
En ese equilibrio entre autocrítica y orgullo, Chivas se mantiene firme en la cima, con un equipo que responde cuando el partido se rompe y que sigue encontrando en sus figuras argumentos para no soltarse.