América rescata empate en un memorable Clásico Nacional; Chivas deja ir liderato
El aforo en el Clásico de México fue de 72 mil 900 aficionados; jugadores de América y Chivas cerraron la noche con los ánimos calientes

Con un doblete, Miguel Borja hizo inolvidable el Clásico de México del Apertura 2026. Rescató el orgullo del América cuando lo perdía por dos goles ante el Guadalajara. El colombiano se encargó de arruinar la fiesta tapatía con el empate 2-2 y devolverle el alma amarilla al Estadio Banorte.
Vibrante noche en el Coloso de Santa Úrsula. Su lleno hizo recordar las emociones del reciente Mundial 2026, sólo que en esta ocasión las voces no eran al unísono. Por ratos, la afición del América se hacía notar pese a la moral golpeada desde antes del medio tiempo.
La fiesta amarilla, de sombreros de cartón amarillos volando por las gradas, el homenaje a Israel Reyes se opacó por la enaltecida energía de la afición rojiblanca y la brava actuación de los dirigidos por Gabriel Milito en los primeros 45 minutos.
En la primera parte, Chivas doblegó al América. Primero con un golazo de cabeza de Bryan González, quien mandó el balón a segundo palo, difícil para el meta Rodolfo Cota; Emilio Lara y Dagoberto Espinoza quedaron rebasados en la marca.
La desatención continuó en la defensa americanista. Un espejo del clásico anterior con el Cruz Azul. Y Ricardo Marín se los hizo notar con el 2-0, al empujar el balón tras un rebote, en jugada con Rubén ‘Oso’ González y Santiago Sandoval (45’).
Se degradó el entusiasmo de la afición americanista. En los jugadores era notable el lamento. Algunos reclamos de los veteranos sobre los defensores.
Para la segunda mitad, la mano del técnico de las Águilas, Guillermo Almada puso en orden el clásico de México.
Salieron Alejandro Zendejas- lejos de su mejor nivel- y Alan Cervantes -convocado a Selección Mexicana, pero con una actuación que quedó a deber en la contención-, por los ingresos de Erick Sánchez y Óscar Perea. Inyección de desequilibrio.
Pero la jugada maestra de Almada en el ajedrez se dictó al minuto 66, con la entrada de Miguel Borja. El delantero colombiano, quien venía de marcar gol en el Clásico Joven, hizo valer la apuesta de la directiva por él, al traerlo como fichaje bomba desde el futbol de los Emiratos Árabes Unidos.
En cuestión de tres minutos, Miguel Borja rescató al América de un Guadalajara que cantó victoria antes de tiempo, de unos rojiblancos que dejaron de presionar en el ataque y que no lograron resolver las variantes en los cambios.
Al 71’, Borja selló uno de los goles más bellos en la historia de los clásicos. Una chilena que le devolvió la fortaleza a los suyos.
Tres minutos después, el cafetero capitalizó su gran actuación con un gol dentro del área, a pase de Henry Martín.
Emociones desbordas y un empate que tuvieron la pauta del debut americanista del español Carlos Álvarez, cerca de romper la paridad y la red del ‘Tala’ Rangel, pero la intervención milagrosa de la defensa lo impidió. Y para no perder la costumbre de los clásicos, una leve bronca de empujones con la que ambos equipos se despidieron con los ánimos calientes, a la espera de una revancha del Apertura 2026.