Viernes 13: ¿por qué se cree que da mala suerte?
Descubre el origen histórico y cultural del viernes 13, la superstición detrás del miedo y cómo llegó a influir en la cultura popular.

¿Te dan miedo los viernes 13? Para muchas personas alrededor del mundo, esa fecha despierta nervios y hasta precaución pero, ¿por qué se cree que da mala suerte? Se trata de una superstición sin base científica, pero con algunas coincidencias.
Aunque la ciencia no respalde que un día del calendario pueda alterar el destino de alguien, la superstición sigue viva en la cultura popular y ha tejido una red de historias, símbolos y tradiciones alrededor de esta extraña fecha.
Esta creencia no nació de la nada: se entreteje a través de siglos de tradición, religión, eventos históricos y asociaciones culturales que vinculan tanto al día de la semana como al número 13 con ideas de fatalidad o mal augurio.
La mezcla de un “viernes desafortunado” con la cifra 13 ha terminado por formar una superstición global que salta de continente en continente, aunque con diferentes matices, así como pasó con el martes 13.

¿Por qué el número 13 tiene mala fama?
En muchas culturas occidentales, el número 13 ha sido visto tradicionalmente como un número desafortunado o “imperceptible” porque rompe con la simetría del número 12, que ha sido considerado históricamente “perfecto” o completo: 12 meses en el año, 12 signos del zodiaco, 12 horas en un reloj, etcétera.
La triscaidecafobia —el miedo irracional al número 13— ha sido documentada incluso como término psicológico, caminando de la mano de la percepción cultural de que algo fuera de lo “normal” (y por fuera de esa estructura de doce) podría traer mala suerte, de acuerdo con la University of South Carolina.
Otra explicación proviene de la religión cristiana: en las historias tradicionales, trece personas estuvieron presentes en la Última Cena, incluyendo a Jesús y a los doce apóstoles, siendo Judas Iscariote el decimotercer comensal, el traidor.
La conexión con la traición y el sufrimiento en torno a esa cifra tuvo gran impacto simbólico en el imaginario religioso occidental. Además, en religiones y mitologías antiguas también hay relatos que vinculan al 13 con eventos desafortunados o negativos.

¿Por qué “viernes”?
No solo el número 13 tiene mala fama: el viernes, como día de la semana, también obtuvo connotaciones negativas en varias tradiciones antiguas.
En algunas culturas europeas y cristianas, el viernes estuvo históricamente asociado a eventos desafortunados: curiosamente, en la tradición cristiana se cree que Jesucristo fue crucificado un viernes, lo cual imprimió a ese día un simbolismo de dolor y sufrimiento.
Además, en culturas medievales y del folclore europeo, el viernes era visto como un día en que ocurrían castigos o ejecuciones, por lo que el día adquirió con el tiempo reputación de ser “pésimo” o “desafortunado”. Escritos de la literatura inglesa temprana incluso mencionan el viernes como un día lleno de mala suerte y contratiempos.
La combinación del viernes, como día ya considerado negativamente, con el número 13 —cargado de supersticiones propias— terminó por reforzar la idea de que el viernes 13 sería especialmente desafortunado.
¿Hay una historia real detrás del viernes 13?
También hay eventos históricos que se han ligado (a veces con más mito que evidencia) a la superstición del viernes 13 como una fecha “de mala suerte”. Uno de los ejemplos más comunes es la detención masiva de los Caballeros Templarios, ordenada por el rey Felipe IV de Francia el viernes 13 de octubre de 1307, lo cual fue narrado después como un suceso funesto e injusto, alimentando el imaginario popular del día.El viernes 13 en la cultura popular
Sin embargo, muchos historiadores señalan que no hay evidencia directa de que este evento fuera el origen de la superstición —aunque sí ayudó a reforzarla posteriormente. Otro ejemplo que a menudo se cita es la aparición en la literatura y la cultura de referencias al viernes 13 como un día de mal agüero durante los siglos XVIII y XIX, cuando la superstición empezó a popularizarse más allá del folclore.

El viernes 13 en la cultura popular
A partir del siglo XIX y XX, la idea del viernes 13 como día de mala suerte se consolidó gracias a la prensa, la literatura y, más tarde, el cine y otros medios modernos. En Estados Unidos y Europa, autores y periodistas empezaron a referirse con más frecuencia a esta fecha en términos negativos, reforzando la superstición entre la población.
Incluso la superstición del número 13 se reflejó en la arquitectura y diseño urbano: muchos edificios optan por omitir el piso 13 de sus ascensores o numeración, debido al miedo cultural a ese número, lo cual demuestra cuán arraigada estaba esta creencia socialmente.
En el siglo XX, la superstición del viernes 13 también fue alimentada por el género de terror en cine y literatura, notablemente con la saga de Viernes 13, que popularizó aún más la conexión entre esa fecha y el miedo, tragedias o eventos desafortunados en la cultura popular moderna.
¿Por qué seguimos creyendo que el viernes 13 da mala suerte?
La ciencia moderna no ha encontrado ninguna relación causal entre un día del calendario y eventos desafortunados. Aun así, millones de personas mantienen la idea de que el viernes 13 trae mala suerte.
Parte de esto se explica por un fenómeno psicológico llamado sesgo de confirmación: las personas recuerdan más los eventos negativos que ocurren en viernes 13 y pasan por alto los muchos acontecimientos normales o positivos que también ocurren en esa fecha.
Además, las supersticiones muchas veces actúan como mecanismos culturales o emocionales que ayudan a las personas a dar sentido a la incertidumbre o encontrar una sensación de control en medio de lo impredecible, aun cuando la razón y la lógica no respalden esas creencias.
La creencia de que el viernes 13 es un día de mala suerte es un fenómeno cultural fascinante que mezcla superstición, historia, religión, psicología y entretenimiento. Aunque no hay evidencia científica detrás de esta idea, este día se ha consolidado esta superstición en las sociedades occidentales.
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