Shantí Vera rinde tributo a madres buscadoras con obra dancística
La puesta en escena también reconoce a la madre del coreógrafo, la poeta Mirtha Luz Pérez Robledo, quien vivió el duelo por el asesinato de su hija, Nadia Vera.

Concebida como una obra dancística que rinde homenaje a las madres buscadoras y que explora el cuerpo como territorio de resistencia, cuidado y transformación, el montaje ¿Qué puede un cuerpo?, de Shantí Vera, será presentado en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes el próximo 18 de julio, a las 19:00 horas, a cargo de la compañía Cuatro x Cuatro, uno de los laboratorios mexicanos de artes vivas con mayor reconocimiento internacional.
A su vez, la obra es un tributo a la poeta Mirtha Luz Pérez Robledo, madre del creador, cuya práctica poética inspiró parte de la pieza, que nació del duelo provocado por el asesinato de Nadia Vera, quien fuera productora escénica, activista y hermana del coreógrafo.
“Esta obra es la tercera parte del proyecto LEIB, que significa ‘cuerpo’, en alemán antiguo. En 2018 estaba leyendo La gaya ciencia, de Nietzsche, y cuando encontré esta palabra me llegó directo porque no significa alma, pero es otra cosa que tiene que ver con lo que no podemos saber ni sentir del otro”.
El artista agregó: “La gaya ciencia, que significa ‘la ciencia de la felicidad’, me parecía que es algo que tenía que leer, respecto a todo lo que pasa en México. Me parece que necesitamos felicidad, pero una profunda y no superficial, es decir, cómo podemos tener una felicidad compuesta por derechos sociales, por la libertad de tránsito, la libertad de existir y el derecho a las cosas más básicas... y creo que en México necesitamos imaginar otros conceptos para lo que está pasando”.

Después encontró la cita de Spinoza que dice: “Nadie sabe lo que un cuerpo puede”, que sustenta la pregunta del montaje, a lo que sumó la experiencia de investigadoras y periodistas que indagan en el mundo de los colectivos, de personas buscadoras y de las personas desaparecidas, a lo que incorporó el territorio de los sueños y la posibilidad de hablar con los muertos, prácticas que se realizan en ciertas regiones de México.
¿Cuál es el vínculo de la obra con el asesinato de Nadia? “Desde hace casi 11 años, lo que he hecho es, prácticamente, crear puentes desde las artes escénicas para pensarla, sentirla, imaginarla, para hablar con ella. Y, en ese sentido, hay algo que me pertenece exclusivamente a mí, que está en toda la pieza. Y lo que hacemos con LEIB es poner en escena la necesidad del cuidado, de que nunca estamos solos y de que necesitamos de los otros colectivamente”.
Por su parte, Fermín Martínez, quien colaboró en la creación escénica y dramaturgia sonora, comentó que el proyecto tiene que ver con tender los puentes que estas obras tejen para hablar también de otras sensibilidades que nos permiten tener una cercanía con nuestros muertos, con lo que persiste en la memoria, a pesar de la ausencia del cuerpo, y que, también desde estas preguntas que se plantean en las distintas obras, pues se abren a las tradiciones y los simbolismos del sur de México.

“Por otro lado, en el caso de Mirtha, desde sus textos poéticos elabora otro tipo de puentes para crear ese vínculo y esa comunicación con nuestros ancestros, con nuestros muertos, a partir de las plantas, a partir de las aves, de la poesía y de lo político que implica tener el cuerpo en escena desde un lugar de potencia y de posibilidades que amplifican esta sensibilidad que quizás no creo que sea una cuestión que hemos olvidado, pero que hemos dejado de practicar”, apuntó.
Y finalizó: “De tal suerte que la obra es un conjuro para hacer que todas las personas que han desaparecido vuelvan a casa, pero esto tiene que ver con un sistema de creencia más allá de la fe, es decir, de una creencia en nuestros saberes, en los saberes que se ponen detrás de estas creencias políticas y filosóficas”.
Finalmente, destacó que la pieza ¿Qué puede un cuerpo?, “más que representar y que implique estas evocaciones, para nosotros son invocaciones, es una cuestión real y no lo vemos como reconstruir una ficción, sino más bien es un sistema de creencias. De ahí el peso de pensarlo como un conjuro, porque es algo en donde ponemos una apuesta sensible en lo que creemos y porque es importante sostener estas prácticas y saberes que ver con nuestra creencia ancestral”.