Rusia desata una crisis en la Bienal de Venecia; arte bajo tensión
Protestas, dimisiones y amenazas de recorte de fondos marcaron la apertura de esta muestra de arte

VENECIA.–Con dimisiones, boicots, una protesta y amenazas de recortar fondos, la Bienal de Venecia abrió ayer a la prensa en medio de un gran revuelo por el regreso de Rusia, por primera vez desde el inicio de la invasión de Ucrania.
La mayor exposición de arte contemporáneo del mundo, que se celebra cada dos años en la ciudad de los canales, reúne a artistas de varios países en conflicto, entre ellos Ucrania, Israel y Estados Unidos. Irán canceló sus planes de asistir.
Rusia fue incluida en esta edición por primera vez desde su invasión de Ucrania en 2022, decisión que desató la indignación del gobierno italiano y de la Unión Europea, que amenazó con recortar dos millones de euros en financiamiento para el evento.
Una primera protesta tuvo lugar ayer frente al pabellón ruso, al inicio de las visitas reservadas a la prensa. Lo protagonizó el colectivo feminista ucraniano Femen y el grupo ruso Pussy Riot, con el rostro cubierto con una capucha color rosa, bengalas y el pecho al aire.
“Estamos aquí para recordar que la única cultura rusa, el único arte ruso hoy en día es la sangre”, declaró Inna Shevchenko, militante de Femen.
El jurado de la Bienal dimitió la semana pasada tras afirmar que no otorgaría premios a países dirigidos por figuras sujetas a órdenes de detención emitidas por la Corte Penal Internacional (CPI), es decir, Rusia e Israel.
Al final, el pabellón ruso no estará abierto al público durante la Bienal, que se celebra del 9 de mayo al 22 de noviembre.
Realmente doloroso
En su lugar, las interpretaciones musicales de la exposición El árbol tiene sus raíces en el cielo se grabarán esta semana y se proyectarán en pantallas al aire libre durante los próximos seis meses.
“Hay algo realmente doloroso e irracional en la obsesión de la Unión Europea por golpear la cultura y el arte rusos con sanciones y todo tipo de restricciones”, señaló Alexéi Paramonov, embajador de Rusia en Italia, presente en el pabellón ruso en el momento de la manifestación de las Femen y de las Pussy Riot.
Por su parte, el presidente de la Bienal, Pietrangelo Buttafuoco, señaló que “si la Bienal comenzara a seleccionar no las obras, sino las pertenencias, no las visiones, sino los pasaportes, dejaría de ser lo que siempre ha sido: el lugar donde el mundo se reúne, y aún más cuando el mundo está desgarrado.
“No podemos cerrar, no podemos boicotear como respuesta automática. Podemos y debemos discutir”, argumentó Buttafuoco, quien asumió el cargo en 2024.
Un centenar de manifestantes propalestinos también se congregaron al mediodía frente al pabellón israelí.