La responsabilidad social de compartir; UP revela sus tesoros
El libro, La cultura en la Panamericana, y una exposición echan luz sobre el patrimonio arquitectónico, bibliográfico y artístico que resguarda esta casa de estudios

El Obraje de Mixcoac, un edificio del siglo XVII, que es el campus central; cerca de 5 mil libros en reserva, de los cuales diez ejemplares son del siglo XVI, entre los destaca La ética de Aristóteles, de 1535; y unas 300 piezas de arte, tanto prehispánico como sacro, popular y contemporáneo.
Esto es una parte del acervo arquitectónico, bibliográfico y artístico que custodia la Universidad Panamericana (UP), que se documenta en el libro La cultura en la Panamericana, que se presentó anoche acompañado por una exposición que reúne 50 de estas obras, que se exhibirá durante dos semanas.
Difusión cultural, eje fundamental de cualquier universidad
Santiago García Álvarez, rector de la UP campus Ciudad de México, comenta en entrevista con Excélsior que la publicación de este título evidencia un patrimonio que ratifica a la cultura como el epicentro de la misión universitaria.

Uno de los grandes fines de la institución universitaria en general es la difusión de la cultura. Se habla mucho de investigación, de docencia; pero ese tercer aspecto queda en ocasiones más relegado u olvidado. Y la verdad es que es un eje fundamental de cualquier universidad.
En la Panamericana, pensamos que hay acceso a la cultura y luego generación de cultura; y esto no puede quedar encerrado dentro de las paredes. Tiene que compartirse, a través de libros y exposiciones. Es una responsabilidad social que tenemos. La cultura es vital y más en tiempos como los actuales, que tienes noticias de guerra y polarización, es aire puro para la sociedad”, señala.
El ingeniero industrial por la UP, con una maestría en Ciencia e Investigación de Operaciones por Georgia Tech, indica que la Panamericana empezó a coleccionar arte prácticamente desde su fundación, en 1967.
Empezó a guardar unas piezas artísticas, pues en la compra del Obraje de Mixcoac venían incluidas cerámicas y esculturas del siglo XVIII. Ése fue un primer acervo y, con el tiempo, se fueron adquiriendo otros”, agrega.

El doctor por la Universidad de Navarra (España) adelanta que desde 2015, cuando él asumió la rectoría, se empezaron a poner las bases para la creación del Museo de la Universidad Panamericana, para cumplir a cabalidad con la difusión de su patrimonio y de la cultura. “Tardará aún unos años. Está dentro del plan del campus de Bosque Real. Mientras, las piezas están resguardadas”.
Sobre el acervo cultural de la Universidad Panamericana
Y detalla más el acervo arquitectónico. “Además del Obraje de Mixcoac, que se ha conservado en buenas condiciones, tenemos dentro del mismo campus una obra del arquitecto Enrique Norten. Y el nuevo edificio de Bosque Real, que hemos llamado Ciudad UP”.
Sobre la colección de arte sacro, añade que son unas 273 obras de los siglos XVII y XVIII, la mayoría novohispanas y de estilo barroco; entre ellas destacan las advocaciones a la Virgen María, a la Virgen de Guadalupe, San Miguel Arcángel, San José y San Sebastián.
Y, respecto al arte contemporáneo, dice que hay acuarelas, óleos, litografías y ceras; y que la más conocida es una litografía sobre papel del catalán Joan Miró, confeccionada en 1981.
Aunque somos una universidad joven, nos pareció interesante hacer una reflexión y poder transmitir lo que se ha generado desde el punto de vista de cultura, para contribuir con nuestro granito de arena”, indica respecto al libro.

- TÍTULO: La cultura en la Panamericana.
- AUTOR: Varios.
- EDITORIAL: Ediciones ECA, México, 2025; 350 pp.
La publicación fue coordinada por la maestra Maite Lot, profesora investigadora de la UP, y el doctor José Antonio Lozano Díez, presidente del Consejo UP- IPADE, con la participación de 18 autores.
Lot destaca que el libro resalta la importancia histórica y artística de las colecciones universitarias, así como el fortalecimiento a la difusión cultural, función esencial de toda universidad.
Por su parte, Lozano Díez subraya que el título cumple una doble función. “Preservar la memoria institucional y educar, al mostrar que el patrimonio de la UP no es un conjunto de objetos estáticos, sino herramientas pedagógicas vivas que dialogan con el presente y fortalecen el sentido de identidad y orgullo de la comunidad”.
El rector concluye que la UP posee además bienes intangibles, como su capital intelectual y un claustro de profesores que colocan a la persona en el centro.
*mcam
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