Matos Moctezuma comparte su autoobituario
A petición del arqueólogo Norman Hammond, el mexicano escribió su nota fúnebre

“No soy ni dios ni héroe cultural, lo cual es más valioso, pues sin contar con los atributos de estos personajes, Norman Hammond me envió al inframundo antes de tiempo y permitió, caso insólito, que pudiera escribir mi obituario”, afirmó el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma (1940).
Así termina la Lectura Estatutaria que el también antropólogo presentó ayer, como parte del ciclo de la Academia Mexicana de la Lengua, en la que compartió el autoobituario que escribió a raíz de una petición que le hizo el arqueólogo británico Hammond al mexicano Leonardo López Luján, para publicarlo en su momento en el diario The Times.
La pasión mortuoria de Matos
López Luján, relató Matos, le comentó la petición de Hammond y le encantó la idea de hacer su propio obituario, debido a su fascinación por la muerte.
En toda mi vida académica han sido tres los temas preponderantes de investigación: la historia de la arqueología, el Templo Mayor de Tenochtitlán –fui el fundador del proyecto desde 1978– y la muerte en el México prehispánico, especialmente entre los grupos nahuas. Y, por lo menos, siete libros de mi autoría llevan en el título la palabra muerte”, explicó.
El investigador de 85 años añadió que, ante esta pasión mortuoria, “unos amigos o enemigos me instaron para que acudiera con un terapeuta, psiquiatra o algo similar, para que me aclarara esa tendencia tan presente en mi obra.
Mi respuesta fue la siguiente. No acudiré ante ningún especialista por varias razones, entre ellas que son muy careros y, según la corriente que profesen, especialmente la psicoanalítica, es muy tardada. Para que al final, después de meses o hasta años, te digan que lo que pasaba era que estaba enamorado de mi abuelita”, señaló bromista.
Contó que él mismo le envió su obituario a Hammond. “Me contestó que había sido un error de Leonardo darme a conocer su petición, pero que lo de autobiografía, autoobituario, tendría que quitarlo. Pues él es quien escribe las notas luctuosas para el The Times’, de los arqueólogos prominentes que fallecen. Debo confesar que eso de prominentes halagó mi ego”.
Anunció que “Leonardo lo repite (el autoobituario) para la introducción que va a hacer a ese libro biográfico”.
*mcam
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