¿Qué dice Isabel Allende sobre el miedo a leer y escribir hoy?
En "La palabra mágica. Una vida escrita", la autora chilena reflexiona sobre el temor de las nuevas generaciones a la lectura y la escritura, y comparte las claves de su proceso creativo, donde la disciplina y el silencio interior son esenciales.

“Quitarle el miedo a la gente; no sólo el miedo a escribir, sino a leer” es el propósito del libro de no ficción La palabra mágica. Una vida escrita (Plaza & Janés), de la escritora chilena Isabel Allende (1942).
“La mayor parte de la gente joven hoy tiene miedo a la página, porque están acostumbrados a la pantalla; quieren todo resumido, visual. Entonces, se pierde el hábito y el amor por la lectura en la página, un libro gordo da miedo”, comentó ayer en rueda de prensa virtual.
Considerada la escritora viva más leída del mundo en español, con 73 millones de ejemplares vendidos en 42 idiomas, la novelista radicada en Estados Unidos destacó que para perder el miedo “debes plantearte que no vas a escribir la gran novela americana, sino sólo contar algo y vamos viendo en el camino cómo se acomodan las cargas. Vamos día a día, página a página, tal como vivimos la vida.
“Lo que más me cuesta son las primeras tres semanas de la escritura, porque tengo que quitarme de la cabeza esa ambición de hacer algo extraordinario. Simplemente contar, esperar que los personajes se vayan manifestando, que el cuento se vaya abriendo como una flor. Por eso no puedo escribir con un bosquejo”, confesó.

La novelista explicó que La palabra mágica… nació por una ‘master class’ que realizó para la BBC, donde la entrevistaron en 21 sesiones sobre los secretos de su proceso creativo y su disciplina como creadora; y después hicieron una especie de manual.
“Me quedé pensando que hay una parte de la escritura que no es un manual, que es la creatividad, el proceso interno, emocional, instintivo, y eso me interesaba más que la técnica para escribir. Ésta la puedes aprender en un taller, en una clase; pero hay otra parte más profunda e íntima que tienes que cultivar”, señaló.
La autora de La casa de los espíritus afirmó que escribir es lo que más la apasiona. “Ocupa todo mi tiempo. Ya estoy en una edad en que no tengo que preocuparme de cuidar niños, de cuidar a mis padres, de hacer aseo. Lo único que hago es escribir, jugar con mis perros y amar a mi marido. Una vida muy simple. Me sobran horas. No me podría jubilar porque creo que volvería locos a todos en mi familia”, indicó.
Empiezo el día haciendo gimnasia. No veo las noticias hasta la tarde. Comienzo todos mis libros el 8 de enero; y, cada día, menos el domingo, me siento desde temprano a escribir. Y eso tiene prioridad. Si quieres escribir o dedicarte a cualquier trabajo creativo, la inspiración y el talento son fantásticos, pero sin la disciplina no se hace nada”, agregó.
Allende añadió que “se habla mucho de que hay que tener una habitación propia para escribir. Esa habitación está dentro de la cabeza, no es un lugar físico, es un espacio dentro de uno, un espacio de silencio.
“Ahí te puedes concentrar, ahí puedes convocar a los espíritus, a los personajes, a las historias, a la memoria. Todo eso viene si estás callado. Ese silencio interior para mí es fundamental”, expresó.
Y admitió que debe sobreponerse a diario al clima de censura que hay en Estados Unidos. “Están censurando la mitad de la historia de este país, todo lo que tenga que ver con la raza, con la lucha de los trabajadores. Y algunos libros también están censurados. Por eso escribo sólo de lo que realmente me interesa”.