La memoria sonora de México está en riesgo: estos sonidos podrían desaparecer para siempre

La Fonoteca Nacional advierte que voces, pregones, acentos, músicas callejeras, rituales y paisajes acústicos que forman parte de la identidad mexicana están desapareciendo sin ser registrados.

Los sonidos que definen a México podrían desaparecer: la Fonoteca lanza una alerta
Los sonidos que definen a México podrían desaparecer: la Fonoteca lanza una alertaLourdes López

La memoria sonora de México —esa suma de voces, pregones, acentos, músicas callejeras, rituales y paisajes que definen la vida cotidiana del país— atraviesa un momento crítico.

La advertencia viene desde la Fonoteca Nacional, que resguarda más de 655 mil documentos sonoros y que, en voz de su director, Francisco Rivas, reconoce que México está dejando morir prácticas culturales que nunca volverán si no se registran ahora.

El sonido es una energía efímera… suena y después desaparece, señaló al destacar la importancia del acervo.

Y es que la nación está perdiendo sonidos que han acompañado a generaciones enteras y que forman parte del patrimonio cultural inmaterial. Veracruz, por su diversidad, historia y riqueza acústica, es uno de los territorios donde esa pérdida se vuelve más evidente.

Veracruz es un estado de una diversidad cultural impresionante y los sonidos no son la excepción”, señaló al participar en el coloquio “La importancia de la salvaguarda y conservación del patrimonio cultural, que se celebró en el Ágora de la Ciudad.

Veracruz y los sonidos que están desapareciendo

La entidad posee miles de registros en la Fonoteca: sones, danzas tradicionales, fiestas populares, voces de poetas y escritores, programas de radio, radionovelas, arte sonoro y paisajes acústicos.

Pero también es un estado donde los pregones, los acentos regionales, las músicas callejeras y los rituales comunitarios están desapareciendo debido a la urbanización, la migración y los cambios sociales.

La Fonoteca conserva las primeras grabaciones hechas en territorio mexicano: cilindros de cera de 1898, registrados por el antropólogo noruego Karl Lumholtz, con voces wixárikas y rarámuris. También resguarda la voz del presidente Porfirio Díaz, grabada en 1909 como respuesta sonora a Thomas Alva Edison.

Memoria sonora
Memoria sonoraLourdes López

De esta manera, se demuestra que México tiene registros de hace más de un siglo, pero no está documentando sistemáticamente los sonidos que hoy están desapareciendo. La memoria sonora del presente está quedando fuera de los archivos.

Preservar la memoria sonora no es frívolo… Nos conecta con una parte entrañable de nuestro ser, advirtió el funcionario.

La identidad también se construye con lo que escuchamos

La arquitectura, la gastronomía y los paisajes visuales suelen ocupar el centro de la conversación cultural. Pero la identidad también se construye desde lo que se escucha: las voces, los acentos, los ritmos comunitarios, los pregones que marcan la vida de barrio, las campanas que ordenan el tiempo y los sonidos que acompañan las fiestas y los duelos.

Rivas resaltó que la memoria sonora es patrimonio cultural inmaterial, pero México carece de una política pública robusta para protegerla.

Memoria sonora
Memoria sonoraLourdes López

La Fonoteca hace lo que puede: digitaliza, investiga, resguarda y abre audiotecas. Pero el país no tiene un programa nacional de registro comunitario que documente lo que está desapareciendo hoy, concluyó.