Urge la despenalización de las drogas

Raymundo Canales de la Fuente

Raymundo Canales de la Fuente

Bioética y biopolítica

Como lo he mencionado ya en muchas ocasiones en este espacio, el consumo de sustancias con fines recreativos ha sido un tema largamente estudiado en las sociedades occidentales modernas. Hay una multiplicidad de sustancias que consume el ser humano con fines de diversión, de convivencia o para abstraerse de su realidad cotidiana. El alcohol es una de las más usadas con múltiples variantes, existen desde vinos exquisitos con aromas extraordinarios y características en el sentido del gusto que remiten a diversos escenarios, hasta alcoholes muy corrientes que las personas consumen para alterar sus sentidos de forma rápida sin fijarse en las características del alcohol que consumen. La gama es interminable, lo mismo se puede decir de la mariguana, que tiene tantas variantes que sólo los expertos pueden definir el tipo de efecto que se espera dependiendo de la región del orbe donde se cultiva hasta la época del año en la que se cosecha, y así podríamos ir recorriendo todas y cada una de las sustancias que la gente consume.  

Por razones de índole político, enmarcadas en una sociedad que pretendía el control de la conducta de los ciudadanos, alguien inventó que debería ser un delito comerciar y consumir algunas sustancias. Francamente parece un acto irracional sin posibilidad ninguna de éxito en términos de prevenir el consumo, para eso habría que articular campañas educativas muy extensas y propiciar que la medicina no utilice de forma cotidiana fármacos que puedan producir adicción; esas dos acciones pueden brindar resultados palpables, pero la persecución policiaca de los productores, transportistas o consumidores sólo puede llenar las cárceles y generar mafias cada día más poderosas. 

Hoy estamos viendo que incluso al país que consume más drogas de las llamadas ilegales, con más adictos cada día y con la economía más fuerte del mundo, culpa a México de sus adicciones, su tráfico de drogas y sus muertos por sobredosis. Absolutamente absurdo y ridículo el argumento. Ellos son los que han generado el tráfico ilegal, la proliferación de mafias por todo el mundo y sus muertos, porque simplemente cada día tienen un número creciente día por día de adictos a todas las sustancias que pueden serlo.

Adicionalmente, nos culpan de que algunos de nuestros políticos están involucrados (hecho cierto, sin lugar a dudas), pero no mencionan a la larga lista de políticos de aquel lado de la frontera que deben estar permitiendo la enorme distribución de drogas a lo largo y ancho de un país enorme en términos de extensión y de población. También deben existir de aquel lado de la frontera, mecanismos bancarios aceitados para lavar las enormes ganancias de esa industria. Todo esto terminaría despenalizando las drogas. Me pregunto por qué no quieren.

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