Juan Gedovius pone rostro infantil a Leonardo da Vinci

Con una larga trayectoria de colaboración con Mario Iván Martínez, el ilustrador cambió la forma como conocemos a Leonardo da Vinci.

Juan Gedovius da rostro infantil a Leonardo da Vinci
Juan Gedovius da rostro infantil a Leonardo da VinciEduardo Jiménez

Para el ilustrador Juan Gedovius, recrear los primeros años de Leonardo da Vinci no solo exigió imaginación, sino un meticuloso respeto por la historia. El artista plástico asumió el reto de darle rostro infantil al sabio renacentista en el libro De niños, inventos y pinceles. La infancia de Leonardo da Vinci, escrito por Mario Iván Martínez.

Para Gedovius, abordar a un personaje emblemático implicó encontrar un equilibrio entre la veracidad documental y la licencia poética. 

"Da Vinci fue modelo para escultores como Verrocchio; tenemos una idea clara de cómo se veía de joven... El punto complicado es jugar a aderezarlo con tu pluma y tus colores sin caer en la caricatura ni hacer un documental riguroso", explica en entrevista con Excélsior.

En esta "ficción plausible", el artista gráfico optó por acentuar los rasgos característicos del famoso inventor, como sus marcados rizos y su vestimenta vistosa, situándolo en el contexto de la Florencia del siglo XV.

El autor, destaca que "el margen es estrecho" cuando hay fechas y geografías precisas, pero sobre todo "hay un compromiso con la veracidad, pues hoy los niños tienen la información a un clic y no se puede fallar".

Despertar la curiosidad, el verdadero reto de escribir para los niños
Mario Iván Martínez cuenta la historia de Leonardo da Vinci desde una perspectiva curiosaEduardo Jiménez

Con más de cien libros publicados y una larga trayectoria de colaboración con Mario Iván Martínez, Gedovius subraya que la ilustración busca ofrecer una lectura alternativa que dialogue con el texto.

"Con lo que más batallamos a veces es con datos históricos, recuerdo una vez que nos estábamos peleando por una dona, literalmente, que si era históricamente correcto", recuerda el autor entre risas.

Al pensar en sus aprendizajes tras ilustrar a Da Vinci, Gedovius recuerda que el inventor italiano no tuvo una educación formal rígida, así que concluye que su mayor enseñanza fue el valor de la experimentación: 

"Fue un hombre que aprendió a través de la curiosidad y de plantearse preguntas que nadie se había hecho".