Mariachi: la tradición que resiste y evoluciona
¡De México para el mundo! Este género musical ha sabido transmitir la esencia de nuestro país a través de sus letras, melodías y la imagen inolvidable del charro mexicano.

Hablar de México sin mencionar al mariachi es imposible. Más que un género musical es un elemento cultural tan relevante, que en 2011 fue reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Su origen es difuso. Las teorías dibujan sus antecedentes en los conjuntos de cuerdas del occidente mexicano que interpretaban sones, jarabes y otras piezas.
Pese a su presencia en diferentes estados, el título de la cuna del mariachi lo tiene Jalisco, específicamente Cocula, donde es una forma de vida que se manifiesta en sus plazas, monumentos y las generaciones de músicos dedicados a este arte.
Porque más allá del tiempo, la tradición perdura y el mariachi ha sabido evolucionar. Pasó de tocar en celebraciones populares y familiares, a tener una representación en el cine, la televisión y ser un símbolo de México en el mundo.
Hoy el mariachi no solo se escucha en el extranjero, sino que han nacido agrupaciones en diferentes países, desde Latinoamérica, hasta Europa, Asia y Medio Oriente.
Esto resume su valor musical y cultural, y reafirma la importancia de mantener viva la tradición. Transmitirlo de generación en generación va más allá de seguir cantando sus canciones, se necesita buscar nuevas voces y músicos dispuestos a interpretarlas.

Un arte que necesita nuevas voces
“El mariachi es esencia de México en el mundo, presencia de Jalisco en México”, así describe la importancia de este género musical Don Ángel Martínez, representante del Mariachi Nuevo Tecalitlán.
Por eso es importante conservar la tradición, algo que se ha buscado impulsar en Jalisco, la meca del mariachi, con el objetivo de que los jóvenes mantengan el cariño hacia esta música y la transmitan con dignidad y orgullo.
Y los frutos se ven en los mariachis infantiles que tienen muchas agrupaciones, incluyendo el Mariachi Nuevo Tecatitlán, que también tiene su rama femenil. De esta forma, se vuelven semilleros de las próximas generaciones.
Pero, aunque no todos se conviertan en músicos profesionales, “el hecho de tener un contacto con el arte y la cultura de México, los hace ciudadanos más sensibles y empáticos con la sociedad”, explica Don Ángel.
Ser mariachi no es algo improvisado. En México existen escuelas de mariachi que permiten estudiar esta carrera de forma profesional, algo que puede llevar alrededor de cuatro años.
Sin embargo, como señala el músico, lo más importante es la práctica. Un mariachi profesional tiene ensayos múltiples días de la semana, con varias horas cada uno, pues la técnica para tocar los instrumentos, incluyendo la voz, debe trabajarse continuamente.
De esta forma se logra lo más importante para este género: transmitir diferentes emociones al público, pues “la música de mariachi no solo se escucha, se siente”, apunta Don Ángel.
Esto es lo que ha permitido romper las barreras del idioma y llevarlo a diferentes partes del mundo, pues, aunque las personas no entiendan lo que dicen las letras, sí sienten lo que expresan.

El traje, la identidad del mariachi
Si hay algo que identifica a estos músicos es su traje. Su inspiración es la ropa que usaban los campesinos con adornos de vestimenta española.
Como explica Don Ángel, se compone por el moño, la chaquetilla, la botonadura, botines charros especiales con fuelle, el fajo de vaqueta y la hebilla de plata, todo esto como parte del traje clásico de los charros hacendados.
Aunque hoy el mariachi se encuentra en casi cualquier rincón de México, la experiencia completa se vive en Jalisco. Desde la Plaza de los Mariachis en Guadalajara, donde se reúnen diferentes grupos, hasta los diferentes pueblos mágicos.
Un fin de semana en Cocula te acercará a las raíces de esta tradición, donde las presentaciones en vivo se unen al Museo de la Cuna Mundial del Mariachi, mientras en Tecatitlán te espera el Museo Silvestre Vargas con la historia del Mariachi Vargas.