Por los mismos, no

Cecilia Soto

Cecilia Soto

Editorial

Abrazo solidario a la comunidad judía: de aquí son, aquí los queremos.

Las encuestas dicen que Morena tendría alrededor de 40% del voto en Sinaloa. ¿Será? Ayer domingo hubo marcha masiva en Culiacán, convocada por organismos empresariales, la sociedad civil y con el apoyo de la Iglesia católica cuyo obispo, José de Jesús Herrera, ofició la misa dominical en la calle como preludio a la marcha. Hubo multitud de cartulinas hechas a mano con mensajes de todo tipo, en especial las referentes a madres buscadoras, violencia y el clamor por la paz. Los carteles impresos eran muy claros: Sinaloa Ponte de Pie, No más de lo mismo. Y otro que da título a este escrito. Por los mismos, No. Hay una diferencia de matiz importante en ambos lemas: “No más de lo mismo” exige no al rochamoyismo simulado. Pero el otro lema, “Por los mismos, no” anuncia sin ambages que no votarán por los mismos. ¿Y por qué habrían de hacerlo si “los mismos” son los responsables directos de la tragedia que vive Sinaloa?

 Algo de la preferencia que detectan las encuestas es inercia institucional y es parte de la herencia de la cultura priista que retomó Morena sin sonrojo alguno. Pero la marcha muestra que hay energías sociales inquietas. El día que Rubén Rocha Moya anunció su regreso a la gubernatura hubo llamados encabezados por la Coparmex local para que al día siguiente se celebrara una manifestación masiva de protesta. Cuenta Manuel Clouthier que asistió, pero se fue a tomar café porque no se juntó gente. Ayer desfilaron más de 50 mil personas. Un mes de diferencia. 

Hay síntomas de descontento que nosotros no necesariamente captamos más que por ciertas decisiones gubernamentales decididas por el Tracking diario que acostumbraba López Obrador y que continúa. El apretón en el INE para avanzar con la toma gradual pero sin respiro del que alguna fue el orgullo internacional de México: el Instituto Nacional Electoral. Que no se verifique si personas que se registran como capacitadores electorales son al mismo tiempo Servidores de la Nación, aquellos que llevan los programas sociales a los hogares anunciando que se los manda la Presidenta. Que tampoco se verifique mediante compulsa si esos servidores pueden formar parte de las casillas. O que se cuenten como votos válidos las boletas no dobladas encontradas milagrosamente dentro de las urnas. En la elección de 2024, sólo 20 casillas registraron boletas no dobladas o “planchadas”. Pero en la elección (sic) judicial se detectaron cerca de mil. Y cambios internos en el INE que no han sido compartidos ni menos informados a los y las  integrantes del Consejo General y que consolidan el control de Guadalupe Taddei sobre el vapuleado instituto. Si todo está tan bien, ¿para qué abrir las puertas al fraude de nuevo? 

El síntoma más importante es, sin duda, el Paquete Económico. No resuelve la falta de crecimiento económico porque el estancamiento tiene un componente político principal. El paquete no cambia el uso del SAT como elemento de amenaza y extorsión al empresariado y de hecho le da nuevas herramientas de presión. De los encuentros con empresarios de todos tamaños durante los trabajos de construcción de Somos surgió el siguiente cuadro: el crimen organizado extorsiona, sobre todo, a micro y pequeños empresarios. Presidencias municipales morenistas extorsionan a empresarios medianos y grandes y el SAT se especializa en la extorsión legaloide a grandes y muy grandes. En algunas entidades las secretarías de Finanzas locales son otro instrumento de extorsión: “O pagas o te cierro”. ¿Defenderse mediante un juicio justo? Olvídese. 

La incertidumbre electoral es otro desincentivo para invertir. La estrategia para posicionar en el imaginario popular y de las élites el planteamiento de que Morena es invencible está bastante abollada. Hay una percepción generalizada de que el gobierno actual es altamente corrupto. Y lo es. Y la ofensiva del gobierno de Donald Trump comunica la imagen de un gobierno acosado, no precisamente la idea de un gobierno victorioso y fuerte. Para las elecciones del 2027, Morena perderá la sobrerrepresentación en la Cámara de Diputados que se robó en 2024 con la complicidad de siete consejeros y consejeras del INE y cuatro magistrados y magistradas del TEPJF. Bastará que pierda 5% de la votación federal para que sea imposible repetir el truco. “Por los mismos No” será otro de los principios que guiarán a una parte del electorado. Aquel que creyó en la fuerza de la ciudadanía durante el surgimiento de la Marea Rosa, que marcha por las calles de Culiacán y que protesta enfrente de la Presidenta. Y se organizan esfuerzos ciudadanos por garantizar la observación electoral en el 100% de las casillas. En Somos nos sumamos a esas iniciativas, pero además vamos por la más amplia representación partidaria en las casillas. Más segura y más efectiva que la sola observación.