“¡Larga vida a la poesía de Jaime Sabines!”; realizan homenaje en Bellas Artes

Los versos del poeta chiapaneco Jaime Sabines fueron recordados este domingo 29 de marzo en la Sala Manuel M. Ponce de Bellas Artes, como parte de los festejos por el centenario de su nacimiento

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Homero Aridjis, Mónica Mansour, Pilar Jiménez Trejo, David Anuar y Efraín Bartolomé participaron en el homenaje 100 años de Jaime Sabines en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.Especial

“¡Larga vida a la poesía de Jaime Sabines!”, se coreó ayer en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, al final del homenaje 100 años de Jaime Sabines, en el que participaron poetas y escritores como Homero Aridjis, Pilar Jiménez Trejo, Efraín Bartolomé, Mónica Mansour y David Anuar.

La celebración inició con las palabras de Aridjis, quien dijo que “el humor de Sabines es una lluvia de bofetadas, su risa termina en un aullido, su cólera es amorosa y su ternura colérica”.

En aquella ocasión, Paz leyó dos poemas de Árbol adentro y recibió algunos aplausos. Pero cuando llegó el turno de Sabines, “apenas anunció Los amorosos, el público empezó a corear con él, porque se sabía el poema de memoria”.

Terminada la sesión, Paz, visiblemente molesto, vino conmigo para preguntar quién le paga a la gente para aplaudir a Sabines”, recordó Aridjis con ánimo juguetón.

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Homero Aridjis recordó la vehemencia de los seguidores de Sabines, quienes, en festivales, coreaban sus poemas enteros.Especial

Una lección de vida

En su oportunidad, la escritora y periodista Pilar Jiménez Trejo habló de su primer encuentro con el poeta, en 1988, en la Cámara de Diputados.

Lo admiraba profundamente y sabía de memoria fragmentos de sus poemas. Unas semanas después pude hacerle la primera entrevista.

En diciembre de 1989, el poeta sufrió un accidente en el que se fracturó la pierna izquierda. Unas semanas después de su accidente lo llamé para ir a verlo y así comenzaron mis visitas en su casa del Pedregal”, comentó.

Cada encuentro con el poeta, dijo, “era un portento de reflexión filosófica y proverbial sobre la condición humana y sus contradicciones; una lección de vida de alguien que, aquejado por la enfermedad, siempre esperaba el amanecer”.

Jiménez Trejo aseguró que en varias ocasiones le pidió a Sabines que le dejara grabar la charla, a lo que él le respondió:

Está bien, te voy a dejar que me grabes, pero no ahora, cuando me recupere totalmente”, pero ese día nunca llegó...

“Entonces me dijo: ‘Nadie puede hacer una biografía ni siquiera de uno mismo. Hay cosas que se pierden, que se olvidan. (Así que) podrías hacer unos apuntes biográficos, eso sí tendría sentido”, expuso.

Resultado de aquellas conversaciones nació Sabines. Apuntes biográficos (Editorial Planeta)”.

Jiménez también perfiló al poeta: “Sabines es el libro que abrimos cuando no sabemos cómo decir lo que nos duele en el alma, porque, como él decía, la poesía ocurre como un accidente, como un atropello, un enamoramiento, ocurre durante la soledad purísima, diariamente cuando el corazón del hombre se pone a pensar en la vida”.

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En 1994, Jaime Sabines recibió la Medalla Belisario Domínguez del Senado de la República.Foto: Archivo Excélsior.

Reconocimientos

Autor de libros como Horal (1950), La señal (1950), Tarumba (1956), Yuria (1967), Sabines recibió el Premio Xavier Villaurrutia (1972) y el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Lingüística y Literatura.