'Historias entretejidas': la gran exposición de gobelinos que alista su apertura en México
Alistan la apertura de la exposición 'Historias entretejidas, Francia-México', que será inaugurada el 27 de noviembre en el Palacio de Iturbide, en la Ciudad de México

Cerca de 30 gobelinos, algunos elaborados por Le Corbusier, Alexander Calder y Joan Miró, entre otros maestros del arte, integrarán la muestra Historias entretejidas, Francia-México, que será inaugurada el 27 de noviembre en el Palacio de Iturbide, como parte de las actividades que este año conmemoran el Bicentenario de las relaciones diplomáticas entre México y Francia.
Así lo adelantó a Excélsior Loïc Turpin, director de Desarrollo de las Manufactures Nationales de Francia, quien comentó que dicha muestra, que será curada por Ana Elena Mallet, estará completada por otra treintena de gobelinos elaborados en talleres mexicanos, entre los cuales destacan el proyecto Xonacatlán, el Taller Nacional de Tapiz, de Pedro Preux, y el Taller Mexicano de Gobelinos, de Erich Coufal, éste último fundado a finales de los años 60, en Guadalajara, y que permanece hasta nuestros días.
Este proyecto, que cerrará hasta marzo de 2027, aborda una relación profunda entre Francia y México en el ámbito textil, porque en Francia tenemos los talleres de gobelinos, los cuales buscamos que proteja la Unesco, ya que el origen de estas manufacturas se remonta a poco más de cuatro siglos, a partir del impulso del rey Luis XIV”, destacó Turpin.

Dichos talleres, abundó, se dedican a promover el diálogo entre la creación contemporánea y el patrimonio vivo de una técnica muy específica, llamada alto liso y que es aplicada a esos textiles, que consiste en tejer de manera vertical.
El origen y la tradición del gobelino francés
El origen del gobelino se remonta a 1662, bajo el reinado de Luis XIV, cuando el monarca y su ministro de finanzas, Jean-Baptiste Colbert, adquirieron el antiguo taller de la familia de tintoreros Gobelin para transformarlo en una manufactura real dedicada a la producción de tapices para la corona francesa.
Fue una iniciativa pública de la monarquía en la época del rey Luis XIV de crear, en París, las manufacturas dedicadas a la producción de esos tapices que eran elaborados de una forma particular”, explicó.
Sin embargo, reconoció que la idea de tejer y crear tapices es una historia universal, en la que cada pueblo tiene una relación con el tejido.
Por ejemplo, expuso Turpin, el gobelino se desarrolló ampliamente en Bélgica y en Flandes, pero con la medida de Luis XIV se promovió la protección y el perfeccionamiento de este arte decorativo que empezó a adornar todas las vitrinas del poder, comenzando por Versalles, que fue el castillo de Luis XIV.

Preservación del patrimonio y creación contemporánea
A partir de aquel impulso, se emprendió una iniciativa pública real para desarrollar este tejido y fue entonces cuando los artistas más importantes de cada época comenzaron a abordarlo, propiciando el trabajo de gobelinos elaborados por artistas contemporáneos.
¿Aún se preservan los talleres de gobelinos en Francia? “Se sigue trabajando con creación contemporánea y son talleres ubicados en el centro de París, en las antiguas manufacturas, donde seguimos tejiendo para producir en lana las obras de los artistas contemporáneos.
Te doy un ejemplo muy general. ¿Recuerdas el incendio en la catedral de Notre Dame? Recientemente se decidió que se crearan tapices para Notre Dame elaborados por artistas de nuestro tiempo”.

¿Qué artistas se considerarán? “En cada una de las capillas de Notre Dame vamos a colgar un tapiz. Uno será del pintor keniano-británico Michael Armitage y el otro del catalán Miquel Barceló.
Así que esta decisión es un mensaje de la catedral de Notre Dame de alentar un oficio muy francés y de seguir con esta tradición de mezclar la creatividad contemporánea y el patrimonio inmaterial”, aseveró.
¿Cómo evitar que se pierda esta herencia en Francia? “A la hora de la globalización, es un punto común entre Francia y México cómo proteger sus oficios y sus artesanías en términos de derechos de propiedad intelectual, pero también de transmisión y formación. Me parece que lo importante es cómo hacer que los más jóvenes sientan el gusto de trabajar en un taller de gobelinos y tomar el tiempo para tejer una obra durante varios meses.
Como en cualquier país del mundo que tiene una tradición, ya sea en México, Japón, Corea y China, que son grandes países que impulsan esta artesanía textil, creo que se necesita movilizar a los más jóvenes para que sientan ese deseo y amor por los talleres y los materiales”, expone.
¿El gobelino es un puente creativo entre ambos países? “Hay muchos puntos comunes entre Francia y México en el sentido del patrimonio inmaterial. Creo que eso es como un soft power muy importante para ambos países”.