Difícil momento para T-MEC por guerra comercial EU-Canadá

José Yuste

José Yuste

Activo empresarial

A México le conviene que Canadá se mantenga en el Tratado de Libre Comercio, el T-MEC, porque es un buen socio comercial, y juntos, México y Canadá, pueden sobreponerse mejor al poderío de la economía más grande del planeta.

DE LA REDUCCIÓN ARANCELES A LA GUERRA COMERCIAL

Sin embargo, entre viernes y sábado, Estados Unidos y Canadá rompieron las negociaciones comerciales, por las cuales hasta se iba a reducir el arancel al acero y aluminio de Canadá de 50 a 25%, y el automotriz de 25 a 15%.

Donald Trump, presidente estadunidense, a su estilo provocador, culpó a Canadá de no obtener un buen acuerdo comercial. Y de inmediato, también a su estilo exigente, dio la orden de imponer aranceles hasta de 50 a 20 mil millones de dólares de exportaciones canadienses, incluyendo muebles, productos lácteos, vino, cemento y palos de hockey.

El primer ministro canadiense, Mark Carney, había sido mucho más prudente, pero el sábado decidió mandar una señal de hasta aquí, una bandera roja de que Ottawa tampoco podía ceder a lo solicitado por Trump.

TRUMP CONTRA IDIOMA Y VEHÍCULOS PESADOS

¿Qué quería Trump? Las diferencias, según Carney, vinieron por acusaciones de Trump en contra de la cultura y el idioma francés en Canadá, pero también por no querer reducir aranceles a los vehículos pesados.

Los únicos que tendrían una reducción arancelaria serían los vehículos ligeros producidos en Canadá, pero los vehículos pesados –como  los modelos producidos en Canadá de la Ford, F-350, F-450 y F-550, y los modelos de General Motors Silverado– seguirán con el arancel de 50%, según relata Reuters.

CARNEY: CANADÁ CONTESTARÁ DÓLAR POR DÓLAR

Por eso la contestación canadiense. Mark Carney, el primer ministro, anunció que responderán dólar por dólar el daño que les hagan los aranceles estadunidenses. Así que a partir del 8 de septiembre, los canadienses también impondrán aranceles elevados en contra de exportaciones estadunidenses, como pueden ser el acero, los electrodomésticos, el papel, los productos lácteos y electrónicos.

La respuesta canadiense va a afinarse, pero buscará también dañar exportaciones estadunidenses por alrededor de 20 mil millones de dólares. Es una respuesta de dólar por dólar. Es una guerra comercial.

MÉXICO NEGOCIARÁ CUARTA RONDA EN SEPTIEMBRE

Esta situación pone en una difícil situación a México, que está negociando el T-MEC. El acuerdo comercial es trilateral, pero desde julio México sólo lo está negociando con Washington, sin que Canadá se haya podido sentar a las negociaciones.

La postura de la presidenta Sheinbaum ha sido mantener a Canadá en la mesa de negociaciones. Sheinbaum hace bien: Canadá es un aliado. Y Carney ha buscado acercamientos con México, tal y como vimos en las visitas empresariales de canadienses en México y de empresarios mexicanos en aquel país. Sin embargo, y mientras Canadá y Estados Unidos se arreglan, México tendrá que seguir solo en las negociaciones del T-MEC.

La siguiente y cuarta ronda de negociación entre México y Estados Unidos es en septiembre. Ahí, Marcelo Ebrard, el secretario de Economía, insistirá a Estados Unidos que es imposible seguir en un marco donde se aplican los aranceles de la Sección 232, de 50% a exportaciones mexicanas de acero y aluminio, y de 25% a exportaciones automotrices. 

Donald Trump acaba de mencionar el viernes pasado, que con México se va a tener un acuerdo totalmente distinto, favorecedor a Estados Unidos. Y ahí es donde nuestro país debe tener cuidado. México exporta más de 80% hacia EU, siendo su principal socio comercial, y habiendo afianzado 16% de importaciones de Estados Unidos provenientes de nuestro país.

Canadá, en la guerra comercial con Estados Unidos, plantea diversificar mercados. Actualmente es el segundo socio comercial de Estados Unidos, y le vende aproximadamente 70% de sus exportaciones. México podría empezar también a diversificar exportaciones, pero también insistir a Washington, que somos economías complementarias.