El origen de los alebrijes de madera: Rinden homenaje al maestro Manuel Jiménez en Santo Domingo
El Museo de las Culturas de Oaxaca exhibe las famosas tallas de madera de Manuel Jiménez, creador de los alebrijes en Arrazola. Conoce la historia.

Cuando hablamos de Oaxaca, hablamos de una tierra llena de colores, tradiciones y expresiones culturales que han trascendido generaciones.
Entre ellas destacan las tallas de madera, artesanías que sorprenden por la creatividad de Manuel Jiménez (1919–2005), artesano oaxaqueño reconocido como el pionero y creador de las tallas de madera de animales fantásticos.

San Antonio Arrazola y Santo Domingo: la cuna de los animales fantásticos en madera
La Sala de Profundis del Museo de las Culturas de Oaxaca, en el antiguo Convento de Santo Domingo de Guzmán, exhibe las criaturas imaginarias de Jiménez, esencia de una arraigada tradición de identidad para San Antonio Arrazola, en la periferia de la capital.
“Más que una artesanía, cada talla de madera representa creatividad, identidad y una tradición que continúa viva en las manos de las y los artesanos”, refiere Isaías Jiménez, hijo del maestro, y también tallador.

De niño pastor a creador: así comenzó Manuel Jiménez a moldear su arte en Oaxaca
La historia de sus tallas, de acuerdo con la memoria familiar, inició cuando Manuel Jiménez tenía ocho años y su padre lo enviaba a pastar a los animales en las cercanías de Monte Albán.
Ahí comenzó a modelar con barro las figuras de novillos, burros, chivos, perros, conejos y coyotes, que se convirtieron en algunos de sus primeros modelos.
Estas piezas motivaron a que otros talladores de madera continuaran la tradición en San Antonio Arrazola, San Martín Tilcajete, Ocotlán de Morelos, San Pedro Taviche, los Mixes y la Unión Tejalapam, entre otros pueblos.