¿Dónde están los restos de Agustín de Iturbide? Este es el lugar de descanso de sus cenizas
Descubre dónde descansan los restos de Agustín de Iturbide; un recorrido histórico de la urna.

Conoce dónde están los restos de Agustín de Iturbide, un personaje de la historia de México que terminó sus días en el exilio y, finalmente, arrodillado frente a un pelotón de fusilamiento en Padilla, Tamaulipas.
El lugar de descanso de sus cenizas pasó de ser el militar aclamado que consumó la Independencia de México al frente del Ejército Trigarante en 1821, a coronarse como Emperador del Primer Imperio Mexicano.
Sin embargo, los restos de Iturbide pasaron por una travesía llena de ironías, decretos olvidados, disputas ideológicas y sepulturas provisionales que duraron años.
Mientras que los héroes de la Patria descansan con honores monumentales bajo el Ángel de la Independencia, el hombre que firmó los Tratados de Córdoba y diseñó la bandera tricolor quedó envuelto en una especie de "limbo histórico" que desconoce gran parte de los propios mexicanos.

Los últimos días de Agustín de Iturbide
Para entender por qué los restos de Agustín de Iturbide terminaron con un destino tan peculiar, primero debemos repasar el contexto de su caída.
Nacido en Valladolid (hoy Morelia) en 1783, Iturbide comenzó su carrera militar en las filas del ejército realista, combatiendo a los primeros insurgentes como Miguel Hidalgo y José María Morelos.
Sin embargo, cuando la Constitución de Cádiz volvió a entrar en vigor en España, amagando los intereses de las élites locales, el estratega cambió de bando y pactó con Vicente Guerrero el célebre Abrazo de Acatempan.
El 27 de septiembre de 1821, un Iturbide triunfante y aclamado por la multitud entró a la Ciudad de México; el país entero lo celebraba como el libertador supremo que había logrado la independencia sin derramar ríos de sangre en la fase final.
En mayo de 1822, el Congreso proclamó a Agustín I como Emperador de México. La coronación en la Catedral Metropolitana fue un despliegue de lujo que la hacienda pública apenas podía sostener.
El gusto le duró poco: la falta de recursos, las tensiones con los republicanos y las rebeliones encabezadas por figuras como Antonio López de Santa Anna obligaron al emperador a abdicar diez meses después.
Iturbide partió al exilio hacia Europa, pero cometió un error fatal. Desconocía que el Congreso mexicano, temiendo su regreso y posibles conspiraciones para reinstaurar la monarquía, lo había declarado fuera de la ley, traidor a la patria y condenado a muerte en caso de volver a pisar suelo nacional.
Creyendo ingenuamente que su presencia era necesaria para salvar a la patria de una inminente reconquista española, Iturbide desembarcó en Soto la Marina, Tamaulipas, en julio de 1824.
Fue apresado casi de inmediato y trasladado al cercano poblado de Padilla. El 19 de julio de 1824, a los 40 años de edad, el hombre que había consumado la Independencia fue ejecutado frente a la iglesia del pueblo.

La travesía de los restos de Iturbide
El cadáver de Agustín de Iturbide fue amortajado de forma sencilla y trasladado al cementerio del pueblo de Padilla, ubicado en el atrio de la parroquia local de San Antonio de Padua.
Fue sepultado en una fosa modesta, sin ningún monumento prominente que indicara la talla del personaje que yacía bajo la tierra. Allí permaneció el cuerpo durante catorce largos años.
La historia de los restos de Iturbide dio un giro de 180 grados en la década de 1830. ¿El responsable directo de su reivindicación? Paradójicamente, la misma persona que había encabezado el levantamiento para derrocarlo en 1823: el general Antonio López de Santa Anna.
En 1838, durante uno de sus periodos de gobierno, decretó que el libertador de México debía ser declarado héroe patrio y que sus restos mortales tenían que ser exhumados de Padilla para ser trasladados con honores militares a la capital del país.

¿Dónde están los restos de Agustín de Iturbide en la actualidad?
El 24 de septiembre de 1838, las cenizas de Iturbide hicieron su reentrada triunfal a la Ciudad de México. El féretro fue llevado a la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, donde se celebró una Misa de Réquiem masiva.
Si buscas visitar la tumba de Agustín de Iturbide hoy en día, los encuentras en la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México.
Ingresando por la nave principal del recinto catedralicio, sobre el costado derecho (el lado poniente), se encuentra la Capilla de San Felipe de Jesús, dedicada al primer santo mexicano canonizado.
Es en este espacio sacro donde reposa de manera permanente la urna con los restos mortales del primer emperador mexicano, expuestos en una caja de madera de caoba con cristales transparentes.
En la misma capilla se exhiben y conservan objetos relacionados con su investidura imperial, como la pancarta con el escudo del Primer Imperio Mexicano y réplicas de documentos de la época.
Si caminas por el Zócalo capitalino, tómate unos minutos para entrar a la catedral, girar a la derecha y observar a través del cristal de la urna con los restos de Agustín de Iturbide.