¿Cuáles son las penitencias de Cuaresma y qué pasa si no las cumples?
Descubre qué son las penitencias de Cuaresma, en qué consisten y cuáles son las consecuencias de no cumplirlas. Prepárate para la Semana Santa.

La Cuaresma es recordada por todos, como la época del año donde no se come carne, a manera de sacrificio de camino a la Semana Santa. Sin embargo, esta no es la única penitencia de este periodo litúrgico. Conoce las penitencias de Cuaresma y su significado.
Más allá de un día sin comer carne, la Cuaresma es uno de los periodos litúrgicos más importantes de la religión católica. Este abarca 40 días: desde el Miércoles de Ceniza hasta el Jueves Santo, donde los fieles se preparan para celebrar la Pascua y resurrección de Jesucristo.
¿Por qué 40 días? De acuerdo a la Biblia, estos evocan el tiempo que Jesús pasó en el desierto en oración y ayuno, además de los 40 años del pueblo de Israel en el desierto. Pero, ¿qué tiene que ver la Cuaresma con las penitencias?

¿En qué consiste la Cuaresma?
De acuerdo a la fe cristiana, la Cuaresma es un tiempo de reflexión, preparación espiritual y conversión. Para lograr estos objetivos, existen tres prácticas esenciales que deben realizarse durante este periodo: oración, ayuno y limosna.
Estos se basan en el Evangelio de Mateo (6:1-18), donde Jesús enseña cómo deben practicarse estas obras sin ostentación.
En ese sentido, la oración permite intensificar la relación con Dios, a través no solo de rezar de forma individual e íntima, sino participar en la Eucaristía, lo cual implica no solo ir a misa, sino también comulgar, además de rezar el rosario y el viacrucis.
En cuanto al ayuno, funciona como sacrificio y signo de dominio personal. Finalmente, parte de la Cuaresma también es ayudar a los necesitados con bienes materiales o actos de caridad, como una forma de unirnos en hermandad.
Sin embargo, como parte de la preparación de la Cuaresma hacia la Semana Santa, también existen penitencias. Estas, más allá de ser un castigo, son actos conscientes que se realizan a manera de conversión.
Es decir, es la forma como demostramos nuestro arrepentimiento por nuestros errores, pedimos perdón y nos comprometemos a cambiar nuestra vida a través de la transformación espiritual. Así, corregimos aquello que nos ha alejado de Dios.
Estas se dividen en obligatorias y voluntarias y nos ayudan a prepararnos para la Semana Santa, creando conciencia sobre el sacrificio que hizo Jesús y el valor de la redención.

¿Cuáles son las penitencias obligatorias durante Cuaresma?
De acuerdo al Código de Derecho Canónico, “todos los fieles, a su modo, están obligados por ley divina a hacer penitencia”. Sin embargo, esto aplica durante toda la Cuaresma, sino que la iglesia fijó días para que todos se unan en penitencia.
La primera penitencia obligatoria, es la abstinencia del consumo de carne, la cual debe realizarse todos los viernes de Cuaresma, así como el Miércoles de Ceniza. Esto aplica tanto para la carne roja como blanca de animales terrestres, pero no para todos los alimentos de origen animal.
El significado detrás viene de una forma de sacrificio y renuncia a los lujos, pues estos alimentos se consideran un alimento de celebración, por lo que, al evitarlos, hacemos un acto de humildad, además de disciplina.
La segunda penitencia obligatoria, es el ayuno. Este debe realizarse tanto el Miércoles de Ceniza como el Viernes Santo y consiste en hacer una sola comida fuerte al día, aunque se permiten dos comidas pequeñas que no equivalgan a una principal.
Este se entiende como una forma de solidaridad con los necesitados y preparación espiritual, al alejarnos de los lujos.
En ese sentido, debemos entender que la ley de abstinencia aplica para todos a partir de los 14 años, mientras que el ayuno debe iniciar con la mayoría de edad y hasta los 59 años. Asimismo, en casos especiales, es posible sustituirlos por otras formas de penitencia, como obras de caridad.

¿Cuáles son las penitencias voluntarias en Cuaresma?
Además del ayuno y la abstinencia de carne, la Iglesia invita a realizar sacrificios personales como signo de conversión. Estos dependerán de cada persona, pero entre los más comunes están:
- Dejar el alcohol, dulces o algún alimento que nos cause mucho placer
- Reducir el uso de redes sociales
- Renunciar a hábitos negativos, como fumar o hablar mal de las personas
- Realizar obras de misericordia
¿Sabías que, la tradición católica reconoce 14 obras de misericordia? Por un lado, están las físicas: dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, dar posada al necesitado, vestir al desnudo, visitar al enfermo, visitar al encarcelado y enterrar a los difuntos.
Por otro lado, están las espirituales: enseñar al que no sabe, dar buen consejo al que lo necesita, corregir al que se equivoca, perdonar al que nos ofende, consolar al triste y sufrir con paciencia los defectos del prójimo o soportar ofensas.

¿Qué pasa si no cumples las penitencias de Cuaresma?
De niños, muchos crecimos con la idea de que era pecado no cumplir con la abstinencia de carne en Cuaresma u otra penitencia. Sin embargo, en general no es así, ni te van a excomulgar.
Si bien, el Código de Derecho Canónico establece que el incumplimiento deliberado de estas normas puede considerarse falta moral, la gravedad depende de la intención y circunstancias personales.
No es lo mismo hacerlo por descuido, desconocimiento o una condición de salud, a hacerlo intencionalmente por desprecio.
En cualquier caso, en general, la iglesia busca que la Cuaresma no se viva con miedo o como una prueba, sino como un camino de crecimiento espiritual.
Más allá de verse como un castigo o un acto obligatorio, las penitencias de Cuaresma nos ayudan a reflexionar sobre nuestros errores y reconciliarnos con nuestra fe. Ahora que las conoces, tú decides si hacerlas parte de tu vida.
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