Adiós a Pedro Friedeberg: fallece el legendario artista surrealista a los 90 años

El reconocido artista surrealista Pedro Friedeberg falleció a los 90 años en San Miguel de Allende, Guanajuato, confirmó su familia.

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Muere Pedro Friedeberg, el artista surrealista que marcó el arte en MéxicoEspecial

La mañana de este jueves se confirmó el fallecimiento de Pedro Friedeberg, artista plástico ampliamente reconocido por su estilo surrealista. De acuerdo con un comunicado difundido por su familia en redes sociales, el creador murió a los 90 años en San Miguel de Allende, lugar donde vivía desde hace años.

Pedro murió rodeado de su familia, con mucho amor y en paz. Su familia se siente profundamente agradecida de haber podido compartir con él todo este tiempo, señala el mensaje publicado en Instagram.

La noticia provocó una ola de reacciones en el ámbito cultural, donde Friedeberg era considerado una figura irrepetible del arte mexicano, admirado tanto por su estilo visual como por su personalidad irreverente.

 ¿Quién fue Pedro Friedeberg?

Pedro Friedeberg nació en Florencia, Italia, en 1936, en el seno de una familia judía que emigró a México durante su infancia para escapar del contexto previo a la Segunda Guerra Mundial. Fue en territorio mexicano donde desarrolló prácticamente toda su vida y carrera artística.

Inicialmente estudió arquitectura en la Universidad Iberoamericana, formación que influyó profundamente en su obra. Sin embargo, pronto se inclinó hacia las artes plásticas, donde encontró un espacio ideal para explorar su fascinación por la simetría, los patrones geométricos, la ornamentación excesiva y los mundos imaginarios.

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El artista Pedro FriedebergDaniel Augusto

A lo largo de su carrera, Friedeberg desarrolló un estilo visual único, en el que convergen elementos del surrealismo, el simbolismo, la arquitectura fantástica y el arte decorativo. Sus obras suelen estar pobladas por laberintos, ciudades imposibles, templos imaginarios, manos, ojos y estructuras geométricas que desafían la lógica.

 La icónica “Silla Mano”, una obra inmortal

Entre las creaciones más célebres de Pedro Friedeberg destaca la famosa “Silla Mano”, una pieza escultórica diseñada en 1962 que con el paso del tiempo se convirtió en un verdadero ícono del arte y del diseño mexicano.

Esta silla, que representa una mano gigante cuya palma funciona como asiento y cuyos dedos forman el respaldo, se volvió una obra emblemática del surrealismo contemporáneo y un objeto altamente coleccionado en galerías, museos y espacios culturales de todo el mundo.

Una trayectoria de más de seis décadas

La carrera de Friedeberg se extendió por más de 60 años y lo llevó a exhibir su trabajo en importantes galerías y museos internacionales. Sus obras forman parte de colecciones en instituciones culturales de países como Estados Unidos, Francia y Alemania.

En México, su obra ha sido presentada en espacios emblemáticos como el Museo de Arte Moderno y el Palacio de Bellas Artes, donde su particular universo visual ha fascinado a generaciones de espectadores.

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Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno de la capital, camina frente al mural inaugurado esta mañanaDaniel Augusto

Aunque a menudo se le relaciona con el surrealismo, el propio artista prefería definirse como un creador independiente que mezclaba estilos sin preocuparse demasiado por las etiquetas artísticas.

Su obra también dialogó con el movimiento surrealista impulsado en México por figuras como Leonora Carrington y Remedios Varo, con quienes compartía la fascinación por lo fantástico y lo simbólico.

Un legado irrepetible en el arte mexicano

Más allá de sus pinturas, esculturas y objetos, Pedro Friedeberg deja un legado artístico que desafía las convenciones. Su obra fue siempre un ejercicio de imaginación radical, donde lo absurdo, lo ornamental y lo metafísico convivían con absoluta libertad.

En una época donde el arte contemporáneo suele inclinarse hacia la conceptualización, Friedeberg apostó por la belleza visual, la complejidad estética y el placer de la ornamentación.

Esa postura lo convirtió en un creador singular dentro de la historia del arte mexicano, alguien que supo construir un universo propio lleno de símbolos, humor y referencias culturales.

AAAT*