Susana Kanahuati niega vínculos con inmobiliaria Genami SA de CV, reitera defensa del derecho de la ciudad

No soy actualmente socia ni tengo relación alguna con la empresa Inmobiliaria Genami, S.A. de C.V., señaló Susana Kanahuati.

El pasado 6 de junio se realizó una publicación en el portal digital de Excélsior con el titular “¿Activismo o estrategia comercial? Susana Kanahuati en el sector inmobiliario”, donde se cuestionó si “su activismo responde a una genuina participación ciudadana, o si, por el contrario, es influenciado por intereses de competencia”, y se le relaciona como socia de la empresa inmobiliaria Genami S.A. de C.V. constituida en 2004 con domicilio en la Ciudad de México.

Posteriormente, el 9 de junio, otra publicación “La doble moral de Susana Kanahuati: denuncia desarrollos, pero su familia los impulsa”, señaló que Susana Kanahuati “ha denunciado públicamente al llamado cártel inmobiliario y ha encabezado clausuras simbólicas de obras presuntamente irregulares. Sin embargo, documentos oficiales, registros empresariales y recientes movimientos inmobiliarios en el Estado de México revelan un posible conflicto de interés entre su discurso público y los vínculos familiares con el desarrollo urbano”.

Tras las notas publicadas en este portal sobre la ciudadana Susana Kanahuati Reyes solicitó su derecho de réplica conforme a la Ley Reglamentaria del artículo 6 constitucional, por lo que se comparte lo siguiente:

Mi nombre es Susana Kanahuati Reyes. Desde hace dos décadas me he dedicado a denunciar la corrupción inmobiliaria y a defender el derecho a una ciudad habitable, justa y sustentable. Por ello, niego categóricamente los señalamientos y afirmaciones publicados en las notas mencionadas.

Aclaro que no soy actualmente socia ni tengo relación alguna con la empresa Inmobiliaria Genami, S.A. de C.V.. Me desvinculé de dicha sociedad desde el año 2005, en el marco del procedimiento de divorcio legal con Germán Fernández del Castillo Magro, lo cual puede comprobarse con la anotación marginal asentada en el acta de matrimonio en el Registro Civil.

Desde entonces, no tengo ningún tipo de relación personal, profesional, societaria ni financiera con mi exesposo. Tampoco ninguno de mis hijos tiene actividad alguna vinculada a desarrollos inmobiliarios ni ha tramitado permisos o licencias de construcción.

Desconozco el motivo por el cual sus nombres han sido indebidamente relacionados en el contenido de ambas notas, particularmente en relación con un permiso en Cuautitlán Izcalli, Estado de México, del cual mi hijo nunca ha participado, solicitado ni gestionado trámite alguno. Estoy en proceso de investigar por qué su nombre aparece vinculado a dicho procedimiento, ya que no participa en actividades inmobiliarias.

Rechazo categóricamente la narrativa tendenciosa, infundada y parcial de las notas. Además, señalo que ni la periodista Brenda Salas ni el reportero Porfirio Escandón me contactaron antes de publicar para ofrecerme el derecho a dar mi versión o ejercer réplica previa. Esto vulnera principios básicos del periodismo profesional, del debido proceso y del respeto a la dignidad de las personas.

Considero que estas publicaciones forman parte de una campaña de desprestigio derivada de las denuncias públicas que recientemente realicé en relación con un desarrollo inmobiliario ubicado en Periférico 2273, en la colonia Las Águilas, Alcaldía Álvaro Obregón, Ciudad de México, cuya documentación entregué a la secretaria particular de la jefa de Gobierno, Ximena Guzmán, poco antes de su lamentable asesinato.

Desde entonces, he recibido múltiples ataques mediáticos. Las notas señaladas son una manifestación más de esta campaña para silenciar voces críticas que denuncian la depredación urbana en la capital. Invito a la ciudadanía a informarse, a resistir y a denunciar estos abusos que amenazan el equilibrio ambiental y la justicia urbana en nuestra ciudad

*bb

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