Un puente de flores y memorias: Ofrenda Monumental del Palacio de Gobierno del Edomex
En el patio central del Palacio de Gobierno del Estado de México, en Toluca, se creó un puente de flores y memorias para dar forma a la Ofrenda de Día de Muertos 2025.

En el patio central del Palacio de Gobierno del Estado de México, en Toluca, se creó un puente de flores y memorias para dar forma a la Ofrenda de Día de Muertos 2025. El cempasúchil ilumina caminos, hay aromas de incienso y se evoca la entrada al Mictlán, donde, según la creencia prehispánica, residían las almas de los difuntos.
La tercera Ofrenda Monumental ya se alza con un espectáculo de colores, simbolismos y tradición, que permanecerá abierta del martes 28 de octubre al 4 de noviembre, de 9:00 a 19:00 horas.
Casi un centenar de servidores públicos, entre administrativos y personal de apoyo, dieron vida a esta obra desde julio pasado, creando artesanalmente flores, calaveras y ornamentos con dedicación y respeto por la tradición.

Elementos de la Ofrenda Monumental en Edomex
Cada elemento refleja la riqueza de los pueblos originarios del Estado de México —mazahua, otomí, nahua, matlatzinca y tlahuica—, cuyos símbolos ancestrales cobran presencia en cinco canoas, un kiosco central, un lago simbólico y la imponente estructura de tres niveles, que representa la vida, el tránsito del alma y el plano celestial.
El kiosco, corazón de la ofrenda, simboliza la unidad de los 125 municipios mexiquenses, mientras que el camino de cempasúchil y papel picado invita a los visitantes a un paseo espiritual entre la vida y la muerte, donde cada paso recuerda que la muerte es presencia transformada y memoria viva.

Los arcos florales abren la puerta a un mundo donde tradición y contemporaneidad dialogan en armonía, y el uso de material reciclado y reutilizado de ediciones anteriores reafirma la conciencia por la sustentabilidad.
La Ofrenda Monumental no es solo un espectáculo visual: cada canoa narra una cosmovisión, cada flor y calavera respira historia, y cada visitante se convierte en testigo del puente entre mundos que une a vivos y muertos, tradición y modernidad, memoria y presente.
Este altar monumental confirma que el Estado de México es un mosaico de culturas y memorias, donde las raíces indígenas se entrelazan con la creatividad contemporánea, y la cultura se vive como un acto de identidad y orgullo.
*mvg*
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