Otomíes exigen indagar muerte por feminicidio en la colonia Centro

La madre y la tía de Marcela denunciaron discriminación al pedir ayuda al 911 y en los Ministerios Públicos donde se investiga el caso

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EXIGEN JUSTICIA. Joaquina, tía de Marcela (izq.), y Esther, su madre (centro), protestaron frente a la Fiscalía capitalina. Foto: Gerardo Jiménez

CIUDAD DE MÉXICO.

Sí es ella”, dijo Esther en lengua otomí  cuando vio el cuerpo de su hija Maricela “N” directamente en las instalaciones del Instituto de Ciencias Forenses (Incifo) y al observar unos videos, la logró identificar a pesar de las severas lesiones que tenía en el abdomen y rostro.

Ella y la tía de Maricela, Joaquina Paulino, fueron quienes pidieron que se realizara una prueba genética para corroborar cualquier duda. No obstante les dijeron que este resultado puede tardar de un mes a un año, por lo que demandaron que sea esta semana cuando puedan obtener el resultado.

Estas declaraciones las dio la familia ayer en la manifestación que realizaron 200 integrantes de la comunidad otomí, a la que pertenecía esta menor de edad, a las afueras de la Fiscalía capitalina. Durante la protesta realizaron un bloqueo de avenidas por más de dos horas para exigir  un encuentro con autoridades judiciales para que ofrezcan un informe sobre las investigaciones en este caso.

Joaquina dijo que la familia de esta menor de edad exige a la Fiscalía que su muerte sea investigada como un feminicidio. Expuso que existieron falta de protocolos y cuidado en la cadena de custodia desde que fue encontrada muerta la madrugada del 22 de marzo en Reforma y Bucareli, en la colonia Centro.

Los peritos no le tomaron fotos después de muerta, ni a su cicatriz ni a su vestimenta, mi hermana (Joaquina) también fue a ver los videos dijo que sí es ella, y ayer (lunes) también les dijimos que sí es ella. Les decíamos, muéstrennos la ropa y nos dijeron que en el hospital la tenían; pedimos ir al hospital y nos dijeron que no porque luego no dura mucho y la tiran a la basura ”, dijo Esther, en otomí, en entrevista con Excélsior; su hermana Joaquina la tradujo.

Las mujeres agregaron que desde que solicitaron apoyo para la búsqueda en el número de emergencias 911, no fueron tomadas en serio por ser indígenas, situación que se repitió en instancias del Ministerio Público de las coordinaciones territoriales número 6 de Cuauhtémoc y 9 de Iztapalapa, donde iniciaron las investigaciones por la muerte de Maricela.

Ustedes pensaron que porque nada más somos indígenas nadie iba a venir a reclamar el cuerpo, por eso tiraron su ropa y me respondieron en el Ministerio Público que no me sintiera ofendida, que eso siempre se hacía”, reclamó Joaquina.

Señalaron que existen versiones contrarias después del hallazgo de Maricela, ya que les dijeron que estaba muerta y luego, que tenía signos vitales y que fue trasladada de la colonia Centro al hospital General de Iztapalapa.

Nos dijeron que no la trasladaron a un hospital cercano porque todos son covid, pero cuando llegamos al de Iztapalapa, yo escuché a un médico decir que ahí también atienden casos covid”, dijo Joaquina.

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