En la Cuauhtémoc, primero es el futbol y luego el voto

Hasta que culmina el partido de futbol entre Rusia y España en la Copa Mundial de la FIFA 2018 salen a votar los capitalinos de esta demarcación

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La fiebre mundialista no puede esperar... las casillas para votar, sí... al menos eso sucede en la Cuauhtémoc.

CIUDAD DE MÉXICO.

Antes de mediodía, centenares de personas disfrutaban del partido de futbol entre Rusia y España en la Copa Mundial de la FIFA 2018 en el Zócalo de la capital mexicana; la mayoría esperarían a votar hasta luego de que terminara el encuentro. 

En la delegación Cuauhtémoc, los comicios federales y locales corren en aparente calma y con cierta lentitud. 

Las calles aledañas al Centro Histórico parecen desprovistas de casillas, y de acuerdo con información del Instituto Nacional Electoral (INE), hay algunas en el museo de San Idelfonso y en la Secretaría de Educación Pública (SEP), así como una en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN); sin embargo, en estos dos últimos lugares no se percibía la instalación de ninguna.

Muchos de los negocios del Centro Histórico permanecieron cerrados, a diferencia de otros días en donde ya desde antes del mediodía hay multitudes de personas paseando. Este domingo se observa a pocas personas en las calles.

En la casilla 4636 de la calle Violeta, en la colonia Guerrero, votó Francia Adonis, ella viene desde Suecia acompañada de su familia sólo a ejercer su voto, planeó venir a la Ciudad de México desde marzo de este año y gasto alrededor de 180 mil pesos en vuelos para ella, su marido y sus dos hijos.

Explicó que fue hasta llegar a la Ciudad de México cuando comenzó a considerar su voto debido a que es bien diferente percibir la realidad desde Suecia que desde acá.

Peter, su marido, que es mitad mexicano, tenía muchas ganas de presenciar estos comicios y, a decir de Francia Adonis, muchas de las personas consideran que es fácil vivir en el extranjero, pero "nosotros vivimos allá porque acá no se puede".

En las inmediaciones de la delegación Cuauhtémoc, las calles lucían sin personas hasta el mediodía, y aún cuando en algunas casillas se observaban pequeñas filas, al parecer muchos de los votantes dejarán todo "para la mera hora".

En la casilla especial 4616, situada en la biblioteca José Vasconcelos, Alejandra sale con el dedo manchado de tinta, ella es de Morelia, Michoacán, pero estudia en la Ciudad de México, tiene 22 años y es la primera vez que participa en una elección federal, llegó desde las 6:40 horas y apenas al mediodía pudo ejercer su voto.

Explicó que desde bien temprano las personas comenzaron a organizarse y se enumeraron, a ella le tocó ser la 130.

Detalló que en esa casilla los electores se organizaron bien y habían podido seguir de cerca el desarrollo de la elección, así, resumió que hasta el momento habían sufragado unas 400 personas; sin embargo, en esa casilla sólo hay mil 500 boletas electorales, pero hay más personas formadas, señaló.

Con algunas sombrillas y cubriéndose del intenso sol del mediodía, la fila de personas comenzaba en las puertas de la biblioteca José Vasconcelos y daba la vuelta hasta la calle de Aldama, donde parecía no tener fin; los electores están dispuestos a no perder su lugar en la fila, como Zaire, de Tamaulipas, ella llegó desde las ocho y media de la mañana.

Mostrando un número que fue pintado con plumón indeleble por alguna de las personas que en la mañana habían organizado los turnos; ella sabía que este domingo las casillas especiales estarían a reventar: "Hay pocas casillas especiales, me parece injusto, esto no es democracia, porque me parece que no puede haber tan pocas boletas y casillas especiales en una ciudad como México, que más de la mitad de su población es foránea".

Recordó que, además, en las elecciones de 2012 tampoco pudo ejercer su voto porque ya no había boletas, por eso, esta vez decidió llegar más temprano convencida de que ahora si podrá votar.

La casilla 4865 en la calle de Lucerna, en la colonia Juárez, lucía casi vacía antes de la una de la tarde, aunque con movimiento constante, sin aglomeraciones, "nada que ver con la mañana", dijo una señora que desde las ocho de la mañana vende café y pan de dulce, y sus ventas fueron casi iguales a las de otros días, explicó con cansancio.

Sin querer decir su nombre, expuso que en la mañana las personas estaban muy violentas porque habían dicho que se podría ejercer el voto desde las ocho de la mañana, pero fue hasta las nueve que abrieron las casillas, luego las personas comenzaron a votar y "ya se calmaron", antes de la una de la tarde, una decena de personas acudía a votar en completa calma.

Por esas colonias, el tráfico parece como el de un día de asueto nacional. A diferencia de los pronósticos, el tránsito vehicular fluye con normalidad, incluso las calles lucen semidesérticas, aunque como otros domingos, el programa Muévete en Bici por Paseo de la Reforma y otras calles no se suspendió, y muchas familias andaban despreocupadas paseando como cualquier otro fin de semana.

En la casilla 4871, instalada en la calle de Liverpool, colonia Juárez, se ve mayor afluencia de personas; los funcionarios salen de vez en cuando a organizar a las personas, a preguntar sus nombres y a asegurarse de que todos tengan su credencial de elector, lo mismo en la casilla 4884, situada en la calle de Hamburgo, en un estacionamiento en donde los votantes acudieron en familia. 

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