Contaminación y basura 'abrazan' el despertar navideño en CDMX
Con un panorama semi desértico, una vez más la metrópoli amanece golpeada por los altos niveles de contaminación y basura tirada por doquier

CIUDAD DE MÉXICO
La Ciudad de México y sus habitantes despiertan con una imagen nada apetecible, con un amanecer brumoso y altamente tóxico.
Durante los primeros rayos del sol que se asoman al sur de la capital, el movimiento en algunas calles es inexistente.
Pocos vehículos, incluso pocas personas transitan o se avizoran en la entrada del metro.
Puedes ver: Es mala la calidad del aire en el Valle de México
El comercio es otro elemento que sufre del desiertar navideño. Andrea, quien vende gelatinas se frota las manos del frío que taladra los huesos y apunta “no hay de otra, tenemos que salir a trabajar incluso en estas fechas, de lo contrario no tenemos ganancias”.
Taxis, camiones de transporte público, metro y metrobus adolecen de la poca presencia de usuarios.
Para mí es normal trabajar tanto en Navidad como en Año Nuevo, retorno a casa y más tarde, disfruto del recalentado en compañía de la familia”, relató Miguel, dedicado al diseño gráfico y acostumbrado a trabajar en las fechas decembrinas.
Vialidades primarias lucen vacías: Churubusco, Universidad, División del Norte, Viaducto, Insurgentes, Reforma y Juárez.
A lo lejos del Monumento a la Madre se vislumbra un intrépido corredor que desafía la mala condición del aire.
La imagen de una ciudad abrazada por la bruma es evidente con la poca visibilidad que se observa la Torre Latinoamericana o el Viaducto Miguel Alemán.

No hay como iniciar una fecha como éstas con la actitud de trabajar y aportar, es el único camino que lleva al bienestar”, refirió con alegría Aurelio, taxista que inició la jornada para transportar a los rezagados de las fiestas.
La actividad comenzó a dar pasos lentamente mientras la jornada avanzaba sin que tuviéramos un día limpio y transparente.
*abm