Combaten huachicol de agua; tomas clandestinas

Algunas conexiones ilegales son para vender el líquido y otras para abastecer a inmuebles o predios que no pagan derechos

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huachicol de agua

Más de dos centenares de reportes de tomas clandestinas de agua recibió la autoridad en un año en las 16 alcaldías de la Ciudad de México. Algunas de éstas eran para huachicoleo, es decir, vender el líquido, y otras para abastecer domicilios.

“De las 208 denuncias recibidas, 106 se determinaron como no clandestinas, 24 como clandestinas y 78 están en proceso”, dio a conocer Rafael Carmona Paredes, coordinador general del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex), en conferencia de prensa.

El funcionario detalló que en los casos de las más de cien tomas que se logró comprobar que no estaban debidamente registradas se dio la oportunidad de que los dueños de los inmuebles o predios presenten la documentación correspondiente, además de la solicitud formal para la conexión a la red.

Carmona alertó que además de los casos de huachicoleo detectados en zonas altas de la capital, como en la zona de Picacho-Ajusco, en Tlalpan,  se tiene registro de casos de robo de agua en la zona urbana de la ciudad, que si bien son “reportes asociados a tomas domiciliarias que son mucho más pequeñas”, representan un flagelo.

El titular del Sacmex advirtió que se mantendrán todas las acciones necesarias para frenar las tomas clandestinas, como la vigilancia y control de todos los pozos en donde hay una garza para cargar pipas, así como garantizar el acceso equitativo y legal al agua.

Huachicoleo por miles de litros

Precisamente en la conferencia de prensa detallaron la detección e inhabilitación de una  toma  clandestina en el pueblo de Magdalena Petlacalco, en la alcaldía Tlalpan, en los límites con Xochimilco.

En el lugar se logró el decomiso de tres pipas de 10 mil litros de capacidad cada una y una más para 20 mil litros, la cual operaba “como tanque cisterna”, conectada directamente a una línea del acuífero que  abastece a las partes altas de Tlalpan. Ahí almacenaban agua para cargar otras pipas.

Los infractores fueron detectados en flagrancia, “mientras se encontraban cargando tres pipas de 10 mil litros cada una, con las que se distribuía agua de manera ilegal. El agua se tomaba de una pipa que funcionaba como almacenamiento, una pipa de 20 mil litros, y que se cargaba durante toda la noche”, precisó Carmona Paredes.

Tras el operativo, que arrancó en las primeras horas del miércoles pasado, en el que participaron más de 100 elementos de la Policía Metropolitana de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), se clausuró la toma irregular y los cuatro tanques cisterna fueron asegurados y remitidos al Ministerio Público.

Sin embargo,  no se reportaron personas detenidas.

La SSC contó con el apoyo de 13 unidades, un camión costero y una grúa para realizar los traslados de las pipas detectadas en el lugar, detalló el jefe de la Policía capitalina, Pablo  Vázquez Camacho.

En octubre pasado, tras el reporte de tomas clandestinas en la zona Picacho-Ajusco, el jefe de Gobierno, Martí Batres, lanzó una advertencia y afirmó que su administración buscaría el endurecimiento de sanciones contra esta práctica.

Mayores condenas

El  Jefe de Gobierno, Martí Batres, adelantó que enviará al Congreso una iniciativa de reforma legal para que el robo de agua sea castigado con cárcel,  como sucede ya con la tala ilegal.

“Ya lo tenemos contemplado y en este periodo de sesiones que viene enviaremos al Congreso de la Ciudad de México una reforma”.

Hilda Castellanos