Anthony ya pasa días con su papá
El menor, que sufrió maltrato, ya convive con su familia de sangre; cinco días de la semana está en su hogar de acogida

CIUDAD DE MÉXICO.
El infierno que vivió Anthony al lado de sus tíos cada día parece más lejano, y una nueva oportunidad de incorporarse con su familia sanguínea se vislumbra en el horizonte.
A la fecha este pequeño, de seis años de edad ha superado la desnutrición y los problemas sicológicos.
Actualmente Anthony vive cinco días con su familia de acogida y desde el pasado 7 de junio duerme dos días de cada semana con su padre, Pascual Castro.
El proceso ha sido largo, y después de casi un año parece que esta historia pronto llegará a su fin.
El director general del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de la Ciudad de México, Gamaliel Martínez Pacheco, explicó que pronto esta familia podría reunirse.
Yo creo que van avanzando las cosas a tal grado que pronto estaremos con esa posibilidad de que el menor ya se reintegre a la familia.
Estamos encontrando mucha participación de Pascual y eso nos motiva, porque eso es lo fundamental”, señaló.
Anthony fue rescatado hace poco menos de un año, El 25 de junio de 2017.
Su rescate se debió gracias a la intervención de los vecinos, quienes durante un recorrido del otrora jefe delegacional en Gustavo A. Madero, Víctor Hugo Lobo, le dijeron que un niño estaba encadenado dentro de una casa ubicada en la calle Cabo Catoche, colonia Gabriel Hernández.
El menor, de nombre Anthony, fue rescatado. Su tía paterna y el esposo de ésta fueron acusados de secuestro agravado.
La primera noticia que se supo de aquel niño es que su madre, Dawn Sanders, era estadunidense y había engendrado dos hijos con un inmigrante mexicano, Pascual Castro.
La mujer nunca mostró interés por recuperar a su hijo y su padre hizo algunos intentos por llevarlo con él, pero no regresó a México sino hasta que fue detenido y deportado de Estados Unidos.
Cuando Pascual Castro llegó a la capital del país, el 4 de agosto de 2017, pensó que su hijo le sería entregado de manera inmediata.
En el DIF capitalino le explicaron que eso no ocurriría de la noche a la mañana y que tenía que llevarse un proceso para cuidar la situación emocional de Anthony, quien comenzó a vivir con una familia de acogida.
Al principio Pascual expresó su molestia pero al paso de los meses fue entendiendo el proceso y empezó a hacer progresos.
Ha sido producto de todo una estrategia, un plan de vida que se ha desarrollado a raíz de lo sucedido con este menor de edad.
El caso de Anthony representa un parteaguas en muchos de los temas tratados por el Sistema DIF, uno de ellos es la vinculación que se ha tenido con un nuevo modelo de atención a través de una familia ajena”, detalló el director del DIF, Gamaliel Martínez.
La familia de acogida de Anthony ha sido de gran ayuda para que el pequeño pudiera superar sus problemas médicos, sicológicos y de desnutrición. Será difícil despedirse de ellos, pero se aseguró que no será un adiós.
A veces las familias se pueden dar por consanguinidad o por afinidad, en este caso aunque no son una familia consanguínea se están convirtiendo en una familia con Anthony.
Esta familia sabe que la estancia de Anthony con ellos es temporal. Los cariños y el afecto no se van a ir ni se van a acabar, ni propiciaremos que se acaben”, explicó el director del DIF.
Pascual Castro vive actualmente al sur de la Ciudad de México y trabaja de planta en el DIF capitalino.
Decidió traer a su otro hijo, Brandon, de 4 años, a vivir con él ya que estaba con sus abuelos en Tecoanapa, Guerrero.
Anthony culpaba a su papá por todo lo que le había pasado, pero esa situación ha sido superada.
Creo que podríamos empezar a hablar de que hay un hombre que está esforzándose para recuperar a su familia de acuerdo a un plan que se estableció con la institución, en el que él participó, en el que él ha estado avanzando de manera positiva para poder demostrar que cuando un padre quiere a su hijo, hace hasta lo imposible”, finalizó Gamaliel Martínez.
AMU