Animalistas van contra delfinarios: Van 20 años sin legislar a su favor
Animalistas han logrado la clausura de 4 delfinarios recientemente, uno de ellos en la Riviera Maya con un antecedente de 3 delfines fallecidos durante espectáculos.

Primero fueron los circos y luego las corridas de toros. Pero ahora, los animalistas y activistas a favor de los derechos de los animales buscan poner un fin a los delfinarios.
Lo anterior, porque, según sus investigaciones, los mamíferos marinos en cautiverio viven en condiciones de maltrato, son explotados para el entretenimiento y su reproducción y existe mucha opacidad en los registros oficiales, “a tal grado que ni siquiera se sabe cuántos delfines hay al interior de estos lugares, y todo esto le corresponde a la Dirección General de Vida Silvestre”, dijo Sofía Morín, abogada y activista, quien ayudó a crear la iniciativa que prohibió la tauromaquia en la Ciudad de México.

"Para nosotros es completamente ilegal la existencia de los delfinarios porque, cuando se prohíben los circos, la prohibición habla de prohibición de animales en circos. La ley no especifica si eran animales terrestres nada más, sino que habla de animales en general", explicó a las afueras de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), en Polanco, Ciudad de México, donde este miércoles se llevó a cabo una manifestación para exigir la remoción de Fernando Gual, director general de Vida Silvestre en esa dependencia.
Al funcionario lo acusan de falta de transparencia, omisión de sus facultades y vinculación con delfinarios, además de obstrucción sistemática de iniciativas legislativas.
“No podemos concebir que un funcionario público, a cargo de la Dirección general de Vida SIlvestre o esté dispuesto a facilitar la información y más cuando hay 19 denuncias en la Profepa (Procuraduría Federal de Protección al Ambiente) contra delfinarios, con pruebas de negligencia, y no está enterada la Semarnat”, dijo Selene Mariel Tejeda Bravo, directora de “Empty the Tanks México”, dijo a Excélsior durante la movilización.
La Semarnat no respondió a una solicitud de entrevista al momento de la publicación de este artículo. Sin embargo, algunos activistas fueron recibidos en las oficinas del edificio principal sobre Avenida Ejército Nacional número 223, donde se tomó oficio de sus quejas.
20 años sin legislación
Tejeda recordó que van ya 20 años en los que no se legisla a favor de los mamíferos marinos. Sin embargo, eso podría cambiar este año con las leyes en materia de protección animal que el Senado de la República debe debatir y votar como parte de la aprobación de la Reforma de bienestar animal que cambió tres artículos constitucionales en noviembre para prohibir el maltrato y garantizar la protección de los animales.
Entre estas 20 leyes que se están planteando para prohibir el maltrato animal se incluye un para proteger a los delfines, dijo la Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, en una conferencia matutina el pasado 13 de junio.
En este sentido, la abogada Sofía Morín exigió a la Semarnat y Fernando Gual revelar datos clave para las nuevas leyes, hoy que “no se puede legislar una ley si ni siquiera tenemos el número exacto de delfinarios que hay”.
Los activistas compartieron cuatro puntos que quieren ver en las nuevas leyes de protección animal para mamíferos marinos:
- 1.- Que no haya más contacto físico
- 2.- Alto a la reproducción en cautiverio
- 3.- Una transición de tanques a corrales de mar en un periodo de 18 meses, máximo
- 4.- Que el inventario de delfines esté actualizado
Un historial de opacidad y negligencia
La bióloga marina lleva años tratando de recabar datos sobre los mamíferos en cautiverio en el país, y acusa que existe total opacidad en dichos datos a cargo de la dirección de Vida Silvestre.
“La Semarnat no sabe cuántos delfines hay, no sabe cuáles son las muertes, no ha entregado análisis de agua, no ha entregado tampoco sus informes actualizados como debe ser cada año”, acusó.
En 2018, Tejada obtuvo por Transparencia un reporte que detalla las causas de muerte de 70 delfines del 2007 al 2018 en delfinarios.
"Las causas de muertes que hay en los delfinarios son muy graves. Hay dislocación mandibular donde las personas se suben arriba del rostro del delfín para hacer actividades como el “foot push”, cuando están lastimando a los delfines, provocandoles fracturas faciales, dislocación mandibular. Los delfines están muriendo por septicemia por la mala calidad del agua. Los delfines están muriendo por estrés crónico, por choques sépticos”, detalló.
Pero a la fecha no ha podido obtener un nuevo registro. ¿La razón? Porque en 2018 se pactó un Acuerdo de Confidencialidad Resolutivo entre la Unidad de Transparencia de la Semarnat y las empresas Dolphinaris y Dolphin Discovery (TAGEPA SAPI de CV y Controladora Dolphin SA de CV) para ocultar información acerca de los nacimientos, muertes y métodos reproductivos que se utilizan en delfines de delfinarios.
Si bien este acuerdo fue firmado bajo los argumentos de información confidencial, por tratarse de secreto industrial, por el Titular de la Unidad de Transparencia en la administración pasada, Jorge Legorreta Ordorica, sigue vigente bajo la gestión actual.
El pasado 10 de marzo, la Profepa suspendió actividades en el delfinario del Hotel Barceló Riviera Maya porque el sitio no contaba “con la autorización de la Semarnat para realizar actividades de espectáculos con delfines”, dijo la Procuraduría en un comunicado.
En ese mismo sitio, en 2020, se viralizó un video donde se capta el momento en el que el delfín “Mincho” se estampa contra el pavimento mientras hacía acrobacias en un espectáculo. Falleció en el sitio, según animales.
“Este procedimiento se suma a otros ya iniciados durante el 2024, por las muertes de los delfines Alex y Plata, en el mismo delfinario”, dijo la Profepa en su comunicado.
A la fecha, las denuncias de estos activistas han derivado en la clausura de cuatro delfinarios. Además de Barceló, la Profepa ha suspendido delfinarios en San José del Cabo, Baja California Sur; Acapulco, Guerrero; y otro más en la Riviera Maya. Los activistas denuncian que no se tiene conocimiento del paradero de los delfines u otros mamíferos marinos que hayan sido criados o albergados en esos sitios, toda vez que los movimientos de estas especies tampoco son documentados por la Semarnat.
Según lo último que ha recabado la bióloga y otras asociaciones, en México podrían existir 31 predios donde se mantienen delfines en cautiverio, lo que representaría, más o menos 450 ejemplares de delfines, lobos marinos y manatíes.
*bb
EL EDITOR RECOMIENDA



