Bosque de Tláhuac; sismo secó el lago y mermó ingresos
Jaime, quien tenía una lancha para ofrecer paseos turísticos, se quedó sin trabajo desde hace seis meses

CIUDAD DE MÉXICO.
El lago se secó y los ingresos de Jaime disminuyeron. Hace seis meses, el 19 de septiembre, las grietas en el suelo dejaron de filtrar el agua que le daba vida al Bosque de Tláhuac. Ahora hay lodo cuarteado.
Luego del sismo, el lago de este bosque, ubicado en una zona lacustre donde pasa una falla geológica, no pudo avisar que había sufrido daños y fue disminuyendo su nivel.
“Pero, si el gobierno no ha atendido a los damnificados, menos va a tratar de reparar el lago, y menos, estando hasta Tláhuac”, reclamó Jaime, quien tiene una lanchita para pasear a los visitantes y quien se quedó sin ese ingreso económico.
El jefe delegacional, Rigoberto Salgado, aseguró que ya están trabajando en la reparación de este espejo de agua y aseguró que podrán devolver a la gente de la demarcación el bosque.
A través de su cuenta de Twitter, el pasado 13 de marzo el delegado escribió: “Continuamos la rehabilitación del lago artificial en el Bosque de Tláhuac, a raíz del sismo del #19S. Pronto recuperaremos el esplendor de este sitio, donde todas y todos podremos pasear en lancha y convivir sanamente al aire libre”.
Aunque en el lugar hay maquinaria trabajando, Jaime duda que las obras concluyan pronto.
Recordó que hace seis años una fisura ocasionó que el suelo del lago se tragara el agua hasta secarse y esa reparación tardó casi un año, por lo que cree que ahora podría pasar algo similar o peor, a menos que por las elecciones “le echen ganitas y lo terminen antes del día de la votación”.
Hace dos días, la cuenta de Twitter de la delegación también abordó el tema: “dimos un gran avance en la restauración de la superficie del lago, implementamos materiales de construcción en la grieta que originó el sismo”.
Lo cierto es que, mientras llevan a cabo las reparaciones para que la fisura no deje libre el paso al agua, los comerciantes de este bosque han visto mermadas sus ganancias a más de 50%,
debido a que los visitantes han dejado de ir.
La gente paseaba en el cuadriciclo, disfrutaba pedalear mientras contemplaba la vista del lago y de los patos. Ahora nadie los renta porque el panorama es triste, gris y ya no relaja”, relató una comerciante del bosque.
Jaime aseguró que con las lanchitas atoradas en el lodo sus ingresos se vieron afectados, por lo que ha tenido que buscar otras opciones para llevar dinero a la casa, pero tiene la esperanza de que el lago vuelva a dar vida, ya que es uno de los pocos atractivos de la delegación.
De acuerdo con datos de la delegación, el lago abarca un área de más de ocho hectáreas, y el sismo causó una grieta de más de 600 metros,
la cual tiene que ser rellenada para que el agua no se filtre y se vuelva a formar el lago artificial.