Anuncian inicio de demolición del edificio Osa Mayor
Se permitirá un último ingreso de los inquilinos para rescatar todas las pertenencias que puedan, después se procederá a la demolición

CIUDAD DE MÉXICO
La demolición del Osa Mayor será la más grande que se realice en la Ciudad de México y comenzará esta semana, adelantó el secretario de Obras, Edgar Tungüí.
Los inquilinos de los 14 pisos del edificio Osa Mayor se despidieron de ese inmueble, pues el martes comenzará a ser tapiado y cubierto con la malla negra para iniciar formalmente su demolición.
El Osa Mayor se convirtió en uno de los íconos del sismo del 19 de septiembre pasado, por ser en el que existe el mayor número de departamentos que quedaron inservibles, con 56 en total.
Las imágenes del inmueble balanceándose y de sus muros colapsando quitaban el aliento.
De acuerdo con el secretario de Obras capitalino, se permitirá un último ingreso de inquilinos para rescatar tantas pertenencias como puedan y se procederá posteriormente a la demolición.
“Ayer (viernes) tuvimos la reunión de acercamiento con los vecinos para programar a partir de hoy (sábado) el retiro de sus pertenencias y comenzar el proceso de demolición la semana que inicia.
Hoy empezamos la coordinación con CFE y cableras, para el retiro de sus instalaciones, y hacia finales de la próxima semana se iniciará con el trabajo de demolición”, comentó el funcionario.
El procedimiento de demolición será el de perforar un agujero al centro de cada una de las losas y arrojar por ahí los escombros del desmantelamiento del inmueble, que se realizará a golpe de mazo. La demolición tardará entre dos y tres meses.
Jaqueline Carmona, administradora del edificio y vocera de los vecinos, dijo que el martes se iniciará con la colocación de un tapial que abarcará casi todas las calles alrededor del inmueble.
“Sólo van a dejar un paso para la gente frente al edificio Centauro. No van a quitar nuestro campamento, sólo nos correremos un poco. Aquí seguiremos”, detalló.
Explicó que mantendrán su lucha hasta tener un proyecto de reconstrucción de sus viviendas.
“Aún no (tenemos proyecto de reedificación), en eso estamos. Nos estamos reuniendo con el Instituto de Vivienda para ver qué nos ofrecen para construir”, recalcó Carmona en entrevista con Excélsior.
La parte más compleja
Tungüí reconoció que el caso del Osa Mayor fue especialmente difícil, debido a la complejidad de notificar a los 56 inquilinos para la demolición.
“Hay que recordar que el procedimiento es que el Instituto para la Seguridad de las Construcciones emite un dictamen al Comité de Emergencias para realizar la reconstrucción o demolición del edificio.
“El comité ordena la demolición, y la Consejería Jurídica inicia el proceso de notificación a los dueños de que hay que llevar a cabo la demolición. Una vez notificados todos, se da la orden a la Secretaría de Obras de iniciar la demolición”, detalló.
Ejemplificó con el caso de Osa Mayor, y de su gemelo, el Centauro, que también resultó severamente afectado.
“Por ahora sólo tenemos el dictamen de Osa Mayor, y estamos a la espera del dictamen del Centauro, eso nos lo tendrá que informar el Comité de Reconstrucción en los próximos días”, explicó.
Tungüí dijo que en cada demolición que se efectúa se emplean entre 20 y 25 trabajadores, lo que genera un contraste, pues cada edificio desmantelado significa una tragedia para sus ocupantes pero también una oportunidad de trabajo para otros.

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