Guillermina Bravo descansará en Catedral

La bailarina y coreógrafa recibirá al mediodía un homenaje en el Palacio de Bellas Artes

La bailarina, coreógrafa y promotora cultural Guillermina Bravo, murió el miércoles 6 de noviembre en su casa de la ciudad de Querétaro, a los 92 años de edad.
La bailarina, coreógrafa y promotora cultural Guillermina Bravo, murió el miércoles 6 de noviembre en su casa de la ciudad de Querétaro, a los 92 años de edad.

CIUDAD DE MÉXICO, 8 de noviembre.- Al mediodía, los restos mortales de la bailarina y coreógrafa veracruzana Guillermina Bravo llegarán al Palacio de Bellas Artes. En el escenario donde brilló tantas noches, la llamada “bruja de la danza” recibirá un homenaje organizado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), al que se espera la llegada de la comunidad dancística y cultural.

Después, una vez cremados los restos de la bailarina (tal como fue su voluntad), sus cenizas serán llevadas a un nicho que la familia conserva en la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, señaló Carlos Talancón Sánchez, nieto de Bravo.

En tanto, Lucio Sánchez Bravo, hijo de la también llamada “madre de la danza en México” informó que próximamente saldrá una selección de videos revisados por la misma coreógrafa en los que se incluirán trabajos completos de piezas como El juego de pelota, de 1968, o Interacción y renacimiento, de 1971, así como otras obras de los setenta y noventa.

El descendiente de la artista agregó que también queda un archivo compuesto por fotografías, programas de mano y videos con entrevistas a ella y sus más destacados alumnos.

Las honras dedicadas a la fundadora del Ballet Nacional de México y autora de unas 57 obras coreográficas comenzaron ayer en Querétaro, la ciudad que eligió para vivir sus últimos años.

Con su muerte –a los 92 años de edad, apenas siete días antes de cumplir los 93– los aplausos no se apagaron: en el salón de ensayos y exhibiciones Martha Graham, del Centro Nacional de Danza Contemporánea, la bailarina fue despedida por amigos, alumnos y ex alumnos.

El cuerpo de Bravo había llegado al filo de las 10:00 horas a las instalaciones de la escuela que fundó en 1991. Durante prácticamente todo el día al féretro se acercaron estudiantes, colaboradores y familiares para dar el último adiós a la maestra, y, con excepción de algunas autoridades queretanas de la cultura, ninguna de nivel federal pisó el recinto.

En 2011, la coreógrafa recibió un homenaje en el Palacio de Bellas Artes por sus 90 años. Esa fue su última aparición pública, pero los cumplidos no eran algo que le interesara, a cambio sólo pedía apoyo para su escuela, de ello dejo constancia el crítico César Delgado: No quiere homenajes (ni puede asistir): pide el apoyo económico –permanente– para salvar al Colegio Nacional de Danza Contemporánea”.

Pasadas las 16:00 horas, una carroza gris comenzó el trayecto a la Ciudad de México. Los aplausos sellaron la partida. A las 20:00 horas, los restos mortales llegaron a la agencia funeraria Gayosso de Sullivan, de donde saldrán hoy a Bellas Artes. Al cierre de esta edición se esperaba la llegada al lugar de la directora del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), María Cristina García Cepeda.

Ignora la CND a Bravo

Poco valió a la Compañía Nacional de Danza (CND) que la disciplina en México estuviera de luto con la ausencia de uno de sus pilares: al anunciar la gala con el que la agrupación festejará medio siglo de vida, su directora, Laura Morelos, simplemente dijo que tras la muerte de Bravo no pensó en nada para recordarla, pues afirmó que “no trabajó directamente con nosotros como Compañía Nacional de Danza”.

“Desgraciadamente yo no tengo recuerdo de que se haya trabajado con la maestra Guillermina”, agregó.

“En este momento estamos centrados en el 50 aniversario aunque sí pienso que es una persona realmente importante, al no haber formado parte de la compañía como tal pues no, no se ha pensado en este momento, pero bueno… pasó ayer”.

La supuesta distancia entre la CND y Guillermina Bravo se habría dado debido a que la veracruzana dedicó su vida a la danza contemporánea y no a la clásica. Sin embargo, el maestro de la agrupación Carlos López (quien ha dedicado 36 años de su vida a la agrupación) opinó que no existe tal distanciamiento pues en la actualidad las compañías de danza clásica son quienes están rescatando obras de la danza contemporánea.

“Desde luego que se debería de hacer algún tipo de evento, aunque no sé si evento porque no sé si en el futuro existan videos o algún tipo de registro para decir que vamos a hacer un homenaje a Guillermina Bravo con una obra de ella”, dijo en entrevista.

La CND cumple 50 años

Mientras la danza mexicana está de luto, la Compañía Nacional de Danza está de fiesta por su 50 aniversario. Para celebrar medio siglo de vida, la agrupación anunció ayer que el Palacio de Bellas Artes será escenario de una noche de gala que estará integrada por un programa doble, en el que se presentará una primera parte de estrenos y una segunda de piezas tradicionales.

Laura Morelos, directora de la agrupación, dijo que ésta ha logrado obtener por dos años los derechos de El pájaro de fuego, de Maurice Béjart, con música de Ígor Stravinski. Sin precisar el precio que se ha pagado por la obra, la funcionaria dijo que Julio Arozarena, subdirector artístico y maître del Béjart Ballet Lausana, estuvo en México para realizar la elección del elenco y supervisar la puesta.

En la gala que será presentada durante cuatro noches (los domingos 24 de noviembre y 1 de diciembre, y el martes 26 y jueves 28 de noviembre) también serán estrenadas Mona Lisa, de Itzik Galili, y Allemande, de Joshua Beamish. Después de un intermedio la función continuará con cuadros de ballet clásico como La Esmeralda, La bella durmiente, El cascanueces o Don Quijote, entre otros.

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