UAM instala captadores de lluvia en 10 planteles del Conalep
La instalación de sistemas de captación de agua de lluvia permitirán a estudiantes aprender sobre ciencia, sustentabilidad y manejo responsable del recurso hídrico

La Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep) pondrán en marcha un proyecto para transformar los huertos escolares de diez planteles de la Ciudad de México en laboratorios vivos, mediante la instalación de sistemas de captación de agua de lluvia que permitan a estudiantes aprender sobre ciencia, sustentabilidad y manejo responsable del recurso hídrico.
La iniciativa busca acercar soluciones frente a la crisis hídrica a través del aprendizaje práctico y beneficiará de manera directa a alrededor de 4 mil 200 personas y, de forma indirecta, a más de 8 mil durante un periodo de 18 meses.
Durante la presentación del proyecto en el Conalep Plantel Iztapalapa V, Mario de Leo Winkler, director de Comunicación del Conocimiento de la UAM, señaló que la propuesta busca vincular el conocimiento científico con la vida cotidiana.
“Un huerto es un laboratorio vivo”, afirmó el académico al explicar que estos espacios permiten a las y los estudiantes producir alimentos mientras conocen procesos relacionados con la biología, la sustentabilidad, el aprovechamiento del agua de lluvia y el cuidado del medio ambiente.
Explicó que el proyecto también promueve el aprendizaje interdisciplinario mediante actividades como el cultivo de alimentos, el compostaje y el trabajo colaborativo, con el propósito de fortalecer la conciencia ambiental entre las juventudes.
Rebeca Aguilera Trejo, asesora de la iniciativa en el plantel, destacó que los sistemas de captación pluvial permitirán mantener los huertos con un uso más eficiente del agua, reduciendo la dependencia del suministro de la red pública, un aspecto relevante en zonas donde el abasto suele ser limitado.
Añadió que la participación de los estudiantes en el mantenimiento de los filtros y de la infraestructura contribuirá a fomentar una cultura de cuidado y aprovechamiento responsable del agua.
Además de funcionar como espacios de aprendizaje, los huertos producen alimentos que benefician tanto a quienes participan en su mantenimiento como a habitantes de la comunidad que reciben parte de las cosechas durante jornadas de apoyo organizadas por el plantel.
Naomi Montserrat Vázquez Melchor, estudiante de Informática e integrante del proyecto, recordó que hace tres años el terreno donde hoy se ubica el huerto era un espacio seco y que las primeras generaciones debían transportar cubetas con agua para mantener vivas las plantas.
Actualmente, gracias al trabajo conjunto entre estudiantes, docentes y la UAM, el espacio cuenta con infraestructura para aprovechar el agua de lluvia y fortalecer las actividades del huerto escolar.