Tlalpan aporta 20 mil árboles a la Jornada Nacional de Reforestación
La jornada en la demarcación contó con la participación de la alcaldesa Gaby Osorio, brigadistas, autoridades locales, representantes ambientales y miembros de los núcleos agrarios de Ajusco San Miguel y Santo Tomás, Xicalco y Magdalena Petlacalco.

Con la siembra directa de 20 mil 200 ejemplares en el Valle de la Cantimplora, la alcaldía Tlalpan se integró a la Jornada Nacional de Reforestación encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, una iniciativa federal que busca plantar más de seis millones de árboles y vegetación en todo el país.
La jornada en la demarcación contó con la participación de la alcaldesa Gaby Osorio, brigadistas, autoridades locales, representantes ambientales y miembros de los núcleos agrarios de Ajusco San Miguel y Santo Tomás, Xicalco y Magdalena Petlacalco.
Durante el evento, Osorio enfatizó la trascendencia ambiental del territorio al recordar que el 80 por ciento de la superficie de Tlalpan corresponde a suelo de conservación, por lo que su resguardo demanda una labor constante e interinstitucional.
“Reforestar es un acto de amor, es dar un poquito de nosotros, de nuestro esfuerzo y nuestro tiempo a esta bellísima tierra”, afirmó la alcaldesa, quien además participó en la siembra de un ayacahuite, pino nativo de las zonas montañosas de México.
La intervención en el Valle de la Cantimplora incluyó la introducción de pinos Moctezuma, así como especies menores de montaña como lupinos y cosmos, enfocados en la recuperación integral de la masa forestal.
Osorio extendió un reconocimiento al trabajo diario de los brigadistas, señalando que la preservación de los bosques va más allá de las jornadas extraordinarias: “Esto se mantiene verde y vivo gracias no solamente al trabajo que hacen los gobiernos, sino sobre todo a ustedes, a ese trabajo de hormiga que es el más cansado y el que realmente genera muchos frutos para esta región”.
Las autoridades locales concluyeron que la protección del suelo de conservación representa una responsabilidad compartida entre la ciudadanía y los distintos niveles de gobierno para asegurar la viabilidad ecológica de la capital.