Chilangos disfrutan del “Santo Chapuzón” con instalación de albercas
La Secretaría de Salud cuidará que la calidad del agua sea la óptima para que todas las personas, principalmente los infantes, disfruten de las albercas

Bajo un sol que ya anuncia los días más calurosos del año, en la Utopía Magdalena Mixhuca, este miércoles arrancó el programa “Santo Chapuzón en la Ciudad”, con el que las autoridades buscan convertir la Utopía, recién inaugurada en la alcaldía Iztacalco, en una playa improvisada durante las vacaciones de Semana Santa.
Desde temprano, cientos de familias llegaron con mochilas y comida para apartar un lugar en el arenero o junto a las 15 albercas inflables, así como en las seis canchas de voleibol y futbol playero instaladas.
La expectativa es que del 1 al 12 de abril, más de tres mil personas disfruten cada día de Semana Santa y Pascua de las instalaciones de playa de la Utopía Mixhuca, dijo la jefa de Gobierno Clara Brugada, al dar el banderazo de salida al programa.
Este día además se abrirán las albercas públicas de las 16 Utopías habilitadas en la alcaldía Iztapalapa.

En total, se espera que unas cien mil personas pasen este periodo vacacional en las albercas públicas de la red Utopías.
Para quien que no pudo salir de la ciudad, tenga opciones de divertirse. Esperamos alrededor de tres mil visitantes por día en este espacio, aunque seguramente se va a rebasar. En todas las albercas de las Utopías estimamos cerca de 10 mil personas, lo que significa que más de cien mil capitalinos podrán disfrutar de estos espacios”, afirmó Brugada.
En una hectárea de la Utopía Mixhuca, además de las albercas inflables, que cuentan con instructores y personal de vigilancia, se instalaron areneros, juegos acuáticos, zonas de descanso y stands con actividades culturales y deportivas.

Hay talleres de pintura, pinta caritas y de creación de papalotes, además de clases de baile aeróbico.
Aprovechan para “chapotear” y hacer pícnic
“Venimos desde Iztapalapa, pero también hay gente de Iztacalco y hasta de Tláhuac; vale la pena porque no salimos de la ciudad y los niños se divierten”, dijo a Excélsior Laura Hernández, mientras vigilaba a sus hijos de tres y seis años, desde un camastro.
A su alrededor, padres y madres aprovechan para descansar, tomar el sol o simplemente mirar cómo sus hijos convierten el concreto en un día de playa.
El ambiente también atrajo a visitantes de municipios del oriente del Valle de México, como Nezahualcóyotl, Chalco y Valle de Chalco, quienes llegaron desde temprano para asegurar un espacio.

Algunos optaron por comprar antojitos, como tacos, tlacoyos, tortas o helados en los puestos instalados; otros desplegaron mantas y organizaron un pícnic familiar en las áreas verdes.
Para las personas mayores se cuenta con espacios con sillones reclinables y de masaje.
“Es un lugar para todos”, afirmó Martha, una visitante de 68 años.
Para garantizar la seguridad, antes de ingresar a las albercas es obligatorio pasar por las 10 regaderas instaladas.
Personal de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México supervisa de forma permanente la calidad del agua.

Se revisa el pH, las condiciones sanitarias y se aplican pastillas de cloro para evitar riesgos, sobre todo en menores”, explicó la secretaria de Salud, Nadine Gasman.
El programa estará vigente del 1 al 12 de abril, periodo en el que no sólo esta sede, sino las 16 Utopías de la ciudad abrirán sus albercas al público.
La estrategia retoma, con otro formato, los esfuerzos de administraciones pasadas, de instalar espacios públicos gratuitos para que la gente y los capitalinos puedan sentirse “en la playa” esta temperada vacacional.
Entre 2007 y 2012, durante la jefatura de Gobierno de Marcelo Ebrard, se instalaron playas artificiales con arena traída de Veracruz.

Años después, en 2013, el proyecto fue cancelado en la gestión de Miguel Ángel Mancera debido a la sequía, dando paso a la apertura de albercas públicas, esquema que ahora se retoma.
Entre chapuzones y risas “la ciudad ensaya una versión propia del mar”, dijo Clara Brugada.
Una donde el oleaje se sustituye por inflables, pero la idea es la misma; “hacer del descanso un derecho al alcance de todos”, concluyó.
*DRR*