Observan red de cómplices en despojos de cuello blanco en el Valle de México
En el Congreso Local llaman a fortalecer las leyes y generar una alianza con el gobierno de la ciudad

“Hay toda una red de complicidad que se tiene que desarticular” y hacer ajustes a las leyes para detener los despojos de cuello blanco”, señalan en el Congreso de la Ciudad de México.
Ello luego de que ayer Excélsior publicó que en el Valle de México se ha extendido un método para despojar propiedades, que consiste en hacer trámites fraudulentos para cambiar en el Registro Público de la Propiedad.
No son solamente los juzgados los que están involucrados, sino que también es parte de la revisión del propio Registro Público de obtener los documentos y obtener todo lo necesario para llegar a un juicio y luego a la sentencia de que la persona es propietaria”, dijo el coordinador de la bancada de Movimiento Ciudadano, Royfid Torres.
El vocero de la bancada de Morena, Paulo García, expresó: “Coincidimos en el diagnóstico, efectivamente ha habido una sofisticación de este delito, con todo un esquema de despojo de cuello blanco (…), con operadores en el Poder Judicial y en otras esferas”.
Sin embargo, afirmó que se dio un paso importante para atender esos casos con la reforma al Código Penal que se aprobó en noviembre pasado, a partir de una iniciativa de la jefa de Gobierno, con la que se incrementó la pena mínima por el delito de despojo de cinco a seis años y la máxima, de diez a 11 años a quien ocupe un inmueble ajeno por medio de violencia física o moral.
También se agregaron como métodos de comisión del delito de despojo la simulación de actos jurídicos y la suplantación de identidad.
Pero el diputado local del PAN Diego Garrido consideró que se requieren reformas adicionales para atacar las nuevas problemáticas y detalló que presentará una iniciativa “para que el Registro Público de la Propiedad esté obligado a dar la alerta a un ciudadano cuando se hagan intentos de alterar la inscripción de su propiedad”.
Al respecto, Paulo García consideró: “Como idea me parece bien, aunque hay que ver el detalle: no es tan sencillo actualizar el registro y desde luego está la opción de la notificación a domicilio, pero en estos casos a veces no es garantía tampoco y quizás es difícil aspirar a que haya otro medio de contacto como el teléfono o correo electrónico”.
Garrido también detalló que “hay muchas simulaciones de actos jurídicos para despojar de propiedades a los ciudadanos, incluso hay personas que le entregan a los notarios documentos apócrifos y éstos hacen trámites de cambio de propietario”.
Por eso detalló que en la iniciativa que presentará se establecerá “la responsabilidad penal de los funcionarios por haber realizado registros irregulares de propiedades, pues en ese aspecto se da una gran corrupción y se están propiciando estos despojos por la vía jurídica”.
Torres consideró que además de las reformas se requiere un diálogo entre el Ejecutivo y el Legislativo, para establecer un esquema de regularización de propiedades, pues dicha modalidad de despojo aprovecha casos de personas que heredaron, pero no han podido poner a su nombre los inmuebles.
Es el caso de Guadalupe Moreno, cuya historia dio a conocer ayer este diario: vive en Elvira 5, colonia Nativitas, en un inmueble que fue propiedad de su abuela, pero a inicios de 2025 se dio cuenta que el predial no llegó a nombre de esta última, sino de un desconocido que nunca ha vivido ahí. Se trata de un tal J. Refugio Gómez Robledo.
En el Registro Público de la Propiedad encontró con que su predio y tres contiguos estaban a nombre de la misma persona, quien suma 19 predios a su nombre en la Ciudad de México.
El hermano de Guadalupe, Carlos Moreno, vive en calzada de Tlalpan 960 y es otro de los afectados y se ha enfrentado a enormes dificultades para defenderse.
En 2021 Enrique Heredia Gómez inició un juicio y se prescribió esa propiedad sin haber vivido jamás ahí, y aunque Carlos ha tratado de ampararse contra ese acto, “no lo hemos podido notificar, porque no vive en el domicilio en el que dijo en el juzgado”.
En 2025 Heredia Gómez le vendió el predio a J. Refugio Gómez Robledo y Carlos tampoco se ha podido amparar contra él, porque no hay manera de notificarlo: “Tampoco vive en el lugar donde dijo”.
Otros dos inmuebles contiguos a los mencionados, Tlalpan 958 y Tlalpan 956, padecen el mismo problema y acecho de los invasores de cuello blanco.
*mcam
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