“Llevo nueve años esperando mi departamento”

María, damnificada del inmueble ubicado en la avenida Xola número 32, en Benito Juárez, continúa a la espera de recuperar la vivienda que perdió tras el sismo del 19 de septiembre de 2017

Inmueble ubicado en la avenida Xola número 32.
Inmueble ubicado en la avenida Xola número 32.Iván Mejía

“Llevo nueve años esperando mi departamento”, recriminó María, damnificada del inmueble ubicado en la avenida Xola número 32, en la alcaldía Benito Juárez, quien continúa a la espera de recuperar la vivienda que perdió tras el sismo del 19 de septiembre de 2017.

De acuerdo con datos oficiales del gobierno de la Ciudad de México, el proyecto en ejecución contempla la construcción de un conjunto habitacional de 38 departamentos.

De ese total, 28 están destinados a la reposición directa de las viviendas que existían antes del desastre, mientras que los 10 condominios restantes fueron proyectados bajo un esquema de redensificación, cuya comercialización se diseñó para contribuir al financiamiento del proyecto de reconstrucción, en una obra que contó además con el apoyo de la Fundación Carlos Slim.

LOS RETRASOS

El inmueble de Xola 32 sufrió severos daños en sus elementos estructurales durante el terremoto de 2017, por lo que fue catalogado como prioritario e incluido en el Programa de Reconstrucción de la Ciudad de México.

La demolición de la estructura colapsada corrió a cargo de la Secretaría de Obras y Servicios (Sobse).

En septiembre de 2018, las autoridades informaron formalmente sobre el inicio de los trámites para la reconstrucción del edificio, aunque la colocación de la primera piedra del nuevo complejo ocurrió hasta diciembre de 2019.

Pese a los avances reportados en la obra, las autoridades informaron recientemente a los residentes que la entrega del conjunto habitacional está prevista para principios de 2027.

La explicación oficial que han recibido los afectados es que falta comercializar dos de los departamentos de redensificación contemplados dentro del esquema financiero para poder saldar los costos finales y entregar el inmueble.

“Según falta de vender nada más dos condominios y ya para que nos entreguen el edificio, pero ya no les creemos nada”, expresó María, al señalar que la falta de certeza impide planear el futuro familiar a corto plazo.

La damnificada relató que, a lo largo de estos nueve años, su familia tuvo que rentar distintos inmuebles utilizando el apoyo económico mensual que les brindaba el gobierno capitalino.

Actualmente, ante las dificultades económicas acumuladas y el agotamiento del proceso, ella, su mamá y su hermana tuvieron que mudarse a vivir de manera temporal a la casa de uno de sus familiares, a la espera de que el compromiso de entrega para 2027 finalmente se cumpla y puedan regresar al patrimonio que poseían antes del sismo.

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