Pérdida de áreas verdes agrava inundaciones en CDMX
Las grandes superficies cubiertas por concreto y asfalto impiden que el agua se infiltre y llegue más rápido al drenaje

Las recientes lluvias registradas en la Ciudad de México reactivaron las advertencias realizadas, desde 2025 por especialistas, sobre el impacto de la pérdida de vegetación y crecimiento del concreto en las inundaciones que afectan a la capital del país.
José Alberto Lara Pulido, académico del Centro Transdisciplinar Universitario para la Sustentabilidad, de la Universidad Iberoamericana, explicó desde el año pasado que la disminución de árboles y áreas verdes modifica el comportamiento natural del agua y favorece precipitaciones más intensas.
El académico señaló que el crecimiento acelerado de superficies, cubiertas por concreto y asfalto, ha modificado el comportamiento natural del agua en la ciudad, provocando que las lluvias escurran con mayor rapidez y saturen el drenaje en menor tiempo.

Explicó que la disminución de vegetación urbana eleva la temperatura de las ciudades, acelera la evaporación del agua y favorece precipitaciones más frecuentes e intensas.
Destacó que incluso, si la infraestructura hidráulica operara al máximo de su capacidad, las inundaciones continuarían debido al enorme volumen de agua que actualmente cae sobre la metrópoli.
Lara Pulido detalló que la vegetación cumple funciones fundamentales para regular la temperatura, retener humedad y permitir la infiltración de agua al subsuelo; sin embargo, la expansión urbana ha reducido drásticamente estas capacidades naturales.
Especialistas de la Ibero alertaron además que la capital se ha convertido en una enorme superficie impermeable, debido al crecimiento de vialidades y desarrollos urbanos, lo que impide que el agua de lluvia se absorba naturalmente.

El agua de lluvia ya no se infiltra al subsuelo. Lo que hacemos es expulsarla lo más rápido posible hacia el drenaje”, señalaron académicos de la universidad, quienes propusieron impulsar infraestructura verde y espacios de absorción para enfrentar las lluvias extremas.
Especialistas en sustentabilidad e ingeniería hidráulica coincidieron en que la desaparición de áreas verdes acelera el descenso de grandes volúmenes de agua hacia las zonas bajas de la ciudad, aumentando los riesgos de inundaciones y encharcamientos severos.
Ante este panorama, plantearon que enfrentar las lluvias extremas no solo requiere ampliar drenajes o construir más infraestructura gris, sino recuperar ecosistemas urbanos, proteger zonas de conservación y replantear la relación de la ciudad con el agua.
*DRR*