Impulsan iniciativa ciudadana para legalizar muerte asistida en CDMX
En la propuesta también se establece la objeción de conciencia para el personal médico que no desee participar en el proceso

Con el objetivo de transformar el marco legal sobre el final de la vida en la capital, la asociación Libertad para Morir A.C. presentó formalmente una iniciativa ciudadana que busca legalizar la eutanasia y el suicidio médicamente asistido para personas con enfermedades graves e incurables.
Durante el conversatorio “Ley para la asistencia médica para morir en la CDMX”, expertos en bioética, academia y derechos humanos destacaron que la propuesta pretende dotar de un marco regulatorio a una práctica que, en la actualidad, ocurre de forma clandestina. Para que el Congreso de la Ciudad de México sea obligado a discutir esta propuesta, los impulsores requieren reunir un mínimo de 20 mil firmas ciudadanas.

Propuesta de autonomía y dignidad
La iniciativa, respaldada también por la asociación Derecho a Morir con Dignidad A.C. (DMD), defiende que el acceso a una muerte asistida debe considerarse parte de un derecho humano a una vida digna.
Eduardo Sacristán Ruiz, académico de la UNAM y paciente con una enfermedad neuromuscular degenerativa, compartió su testimonio durante el evento, subrayando la urgencia de contar con una ley clara.
No se trata de imponer nada a nadie, sino de permitir que, ante situaciones de sufrimiento intolerable, donde la vida ya no es digna bajo los propios estándares del paciente, exista la posibilidad de una salida asistida sin riesgos legales para familiares o médicos", señaló.
Protocolos y salvaguardas
De acuerdo con los ponentes, entre los que destacaron la doctora Asunción Álvarez del Río y el doctor Jorge Linares, la iniciativa está diseñada bajo estrictos protocolos de control.
Voluntariedad absoluta: la solicitud debe provenir exclusivamente de la persona afectada; ningún familiar o tercero puede solicitar el procedimiento.

Evaluación médica: se requiere que el solicitante padezca una enfermedad grave e incurable que genere un sufrimiento intolerable. El proceso incluye la intervención de un médico responsable, un segundo médico consultor y un comité evaluador para validar que se cumplen los criterios legales.
Periodo de reflexión: la ley contempla tiempos de espera y ratificación de la solicitud para asegurar que la decisión sea libre y meditada.
Objeción de conciencia: el personal médico que por motivos éticos o personales no desee participar en estos procedimientos, estará facultado para abstenerse, garantizando el respeto a la libertad de conciencia del gremio de salud.
En la atención de la salud hay mucho que se puede hacer para favorecer una muerte digna entendida de manera muy general, como la mejor muerte posible, con el menor sufrimiento posible; sobre todo, teniendo en cuenta los valores y deseos de la persona, que es quien puede decir ‘mi vida sigue siendo digna o ya no’”, señaló la doctora Asunción Álvarez.

Los organizadores enfatizaron que esta legislación no obliga a ningún ciudadano a cambiar sus convicciones religiosas o morales; por el contrario, busca garantizar que, en una sociedad laica y diversa, quienes decidan optar por esta vía tengan un camino seguro, regulado y humano.
Para lograr que la iniciativa llegue al Congreso local, se está recolectando la firma ciudadana a través de la aplicación oficial del INE. Además, la asociación está habilitando puntos de encuentro presenciales, como la Cineteca Nacional (los sábados) y el Centro Nacional de las Artes (Cenart), cuyos horarios y ubicaciones específicas se encuentran disponibles en las redes sociales de Libertad para Morir.